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COMO BARONESA THYSSEN
El barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza introdujo a Carmen en el mundo del coleccionismo de arte, y a través de la influencia de Carmen, la familia Thyssen estrechó lazos con España, país que hasta entonces apenas conocían. En 1986, una selección de sus cuadros modernos se expuso en la Biblioteca Nacional, y al año siguiente otra selección de maestros antiguos se expuso en la Academia de San Fernando. Estas exposiciones sirvieron de antesala para las posteriores negociaciones.
Ya en aquellos años, el esposo de Carmen Cervera se planteaba qué futuro dar a su colección para garantizar su integridad y correcta exhibición. Tras descartarse una ampliación de la mansión familiar de Lugano, Villa Favorita, el barón prestó atención a la sugerencia de Carmen, quien propuso que España albergase sus tesoros. Se especula que, de no haber sido por la influencia de Carmen Cervera, el barón habría optado por otro país como destino final de la colección.
Estuario fluvial con barcas y pescadores, cuadro de Jan van Goyen propiedad de Carmen Thyssen.El proceso de negociación entre los Thyssen y el gobierno español arrancó formalmente en 1988, con la firma de un protocolo que estipulaba el préstamo temporal de la colección (o una selección de ésta, más bien) en régimen de alquiler. La finalidad de tal cesión temporal era poner a prueba la gestión del nuevo museo, demostrar su idoneidad y vencer las posibles reticencias ante una cesión definitiva. En tales condiciones se abrió en 1992 el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, con algunas sugerencias decorativas de Carmen. La solución jurídica del alquiler tuvo éxito: tras unos meses de rodaje del museo, el barón quedó satisfecho y llegó a un acuerdo de venta con España, lo cual garantizaba la supervivencia de la colección unida, a salvo de vaivenes hereditarios.
Poco después, Carmen Cervera, inició personalmente otra etapa coleccionista, tomando como base ciertas obras de arte excluidas del acuerdo con España.
En 2002 muere el barón Thyssen, dejando a Carmen como «la viuda más rica de Europa». Previamente, ella había vivido una lucha con el resto de los hijos del barón por la multimillonaria herencia. Antes de fallecer, el barón llegó a suscribir un acuerdo que puso fin a un carísimo e interminable pleito en las Islas Bermudas.
En 2006, Carmen rechaza públicamente los planes de reforma que el Alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, formula para la reorganización del Paseo del Prado según diseños del arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira. El aumento del tráfico, así como la tala de árboles del Paseo son las objeciones principales de Carmen Cervera a estas reformas, aunque, desde el punto de vista del Ayuntamiento, las dos opciones presentadas suponían una mejora de las condiciones del Museo Thyssen-Bornemisza: se aumentaría la amplitud de la acera del museo y los carriles de circulación rodada se reducirían. Tras una polémica muy aireada por la prensa, la baronesa y las autoridades locales parecen haber llegado a un acuerdo.
Paralelamente, la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza prosigue su imparable desarrollo, prolongando en cierta manera los afanes coleccionistas de la saga Thyssen, aunque con registros bien diferentes de los que caracterizaron las anteriores colecciones, pues la baronesa ha preferido el arte español del siglo XIX, especialmente los géneros costumbristas. Los nuevos espacios del Museo Thyssen-Bornemisza en Madrid exponen una selección internacional bajo préstamo, aunque se negocia ya una cesión definitiva. Mientras, se preparan nuevas sedes para otros conjuntos de cuadros en Málaga (Palacio de Villalón) y San Felíu de Guixols
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