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Shreek 4 The final Chapter (capítulo final) en España lo han traducido en amigos para siempre.
Aún quedan flecos por cortar en este país, casposos mechones obcecados, que por cabezonería siguen censurando el título original, el doblaje, el guión, ect; El doblaje Español, con tanta experiencia ( muy a mi pesar, y al de muchos otros) es correcto.
Me hubiese gustado verla subtitulada, habrá que esperar a su venta en dvd. Para los Estados Unidos de América del norte, los EEU USA,….los yanquis, han escogido perfiles muy similares para doblar a dos de los personajes principales, Eddie Murphy & Antonio Banderas. Antaño jóvenes promesas, hoy en día viejas glorias, acomodados, encasillados, con talento sin duda, pero exentos de riesgo.

La saga del simpático ogro, con parecido al Ministro Moratinos con indigestión de marisco, parece que ha tocado su fin. Cada vez más la veo como un proyecto de serie de televisión, compitiendo con los Simpson´s. Pero yo soy un nostálgico, y tal cosa no va a suceder, el video-juego da menos trabajo y más ingresos , que preparar 22 capítulos de una serie. Sin mencionar que estas series ya no tienen cabida en las parrillas televisivas, Vende más “el petardo” o “la petarda” que han dado un braguetazo con una bióloga cincuentona y pija, o con un anciano pervertido de la fórmula 1.
El guión está estructurado como en el de sus predecesoras, presentación + giro +puntos de conflicto + publicidad machacona = salas repletas de niños acompañados por padres, que asisten uniformados, con gafas de montura ligera y jersey al hombro, por mucho calor que haga en plenoverano.

El malo de la película, de nombre impronunciable “Rumpelstiltskin” es bajito, prácticamente enano, en realidad es un brujo que consigue que Shreek firme un documento mas puñetero que una hipoteca a 40 años.
Una vez firmado todo cambia, los churumbeles que tuvo con la Ogra/princesa Fiona, dejan de existir. Élla es una guerrera líder de la resistencia, contra “Rumpelstiltskin”, que se coronó Rey o Generalísimo, y que rezuma maldad por sus poros.
Al final se arregla todo con un juego de contratos, que el pequeño dictador firma engañado y deshace el lío, y de repente todo vuelve a ser normal. No le busquen la lógica a una película así, sólo entreténganse.
Àngel Martinez
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