BLACK MASS ESCTRICTAMENTE CRIMINAL

BLACK MASS ESCTRICTAMENTE CRIMINAL 

CRITICA DE CINE POR

ANGEL MARTINEZ

ANGEL MARTINEZ

PAIS:

AÑO:

USA

2015

DURACIÓN:  122 Min.
DIRECTOR: Scott Cooper
GUIÓN: Mark Mallouk, Jez Butterworth (Libro: Dick Lehr, Gerard O’Neill)
FOTOGRAFIA:  Masanobu Takayanagi
INTÉRPRETES:  Johnny Depp,  Dakota Johnson,  Joel Edgerton,  Juno Temple,  Benedict Cumberbatch,  Kevin Bacon,  Peter Sarsgaard,  Jesse Plemons,  Sienna Miller,  Rory Cochrane,  Julianne Nicholson,  Adam Scott,  David Harbour,  Jeremy Strong,  W. Earl Brown,  Brad Carter,  Corey Stol

 

El retrato biográfico, de un capo de la mafia norte americana de ascendencia irlandesa, que sembró Boston a mediados de los setenta, hasta mediados de los 90´s  de cadáveres, y pudo hacerlo gracias a un pacto secreto con el FBI, que le propuso John Connolly  (Joel Edgerton) un amigo de la infancia, del barrio.

 

Resulta tan tentador, que al final Whitey Bulger(Johnny Deep) accede,  y así de un plumazo se queda sin competencia, a la vez que no aparece su nombre, para abochornar a su hermano mayor, de profesión político. Y pasar de ser un matón de tres al cuarto, a todo un capo.

 

Scott Cooper se ha atrevido a realizarla, si, digo a realizarla. No es fácil hacer una nueva degangsters, el listón está muy alto con Coppola, Brian de Palma, y hasta el más mínimo tropezón, es observado con lupa. Y desde luego pensar en Johnny Deep, lo convierte en una apuesta de póker all in. Está en nuestra retina la saga de piratas del caribe, y papeles raros/especiales, pero también Donnie Brasco, ha demostrado ser algo más que un actor solvente.

Pretende desde el primer minuto ser un blockbuster, y puede llegar serlo.

El director Scott Cooper,   bebe de fuentes contemporáneas comoScorsese, pero sabe marcar distancia, para que los clixes más estereotipados de  Uno de los Nuestros, estén, pero sean prescindibles.

La violencia inmisericorde y explícita de Whitey Bulger, no lo convierte en un malo entrañable, sino en un psicópata que elige el camino que más fácil le resulta, dispuesto a cargarse a todo el que le sobre, aunque se equivoque.

Sus relaciones personales van perdiendo el contacto con todo rastro de humanidad, a medida que fallecen algunos familiares, lo que le convierte en una bomba de relojería, que no acaba de estallar, mostrando explícitamente su talón de Aquiles. Pero la calle es dura, y a la más mínima debilidad, los creía leales amigos, se transforman en chivatos, para acabar con su jefe.

El maquillaje es exagerado, postizo.

Mantiene el ritmo de la película, a un nivel no trascendental, pero si notable, aunque treinta minutos menos, hubiese sido una decisión que millones de espectadores habríamos agradecido.

De 1 a 5 estrellas, le daría 4. Es recomendable.

Àngel Martínez

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