El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha presidido el acto de entrega de las medallas de honor y los premios Carles Ferrer Salat, 2017.

 

En un contexto comprometido, Rajoy ha aceptado la invitación para acudir a este acto de la patronal, en el que se condecora a aquellas personas o empresas que han destacado en el ámbito empresarial durante el año anterior.

Un acto en plena precampaña catalana, a un mes de que se celebren los comicios del 21 de diciembre que él mismo convocó aplicando el artículo 155.

El año pasado, su Majestad el Rey presidió el acto de entrega de estos galardones, en el que estuvo acompañado por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y el entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo ha añadido que después de las elecciones del 21 de diciembre en Cataluña, y "más allá de lo que digan las urnas, seguiré siendo el presidente de todos y con todos hablaré", pero ha advertido de que también exigirá "a todos" que respeten el marco que la Constitución y la ley "nos impone a todos", como es su "obligación".


En este sentido, ha animado a los empresarios catalanes a que "contribuyan ustedes a restañar las heridas, a afianzar la normalidad y a promover la confianza", asegurando que tanto las empresas como los trabajadores "y toda la sociedad catalana tienen el apoyo del Gobierno de España para que renazca la confianza en Cataluña".

Rajoy se ha mostrado confiando en que si la situación se normaliza en Cataluña, el crecimiento en 2018 podría llegar al 3%. "Mantengamos la normalidad institucional y política. Soy optimista", ha señalado.

Durante el acto, el presidente de Foment, Joaquim Gay de Montellà, ha pedido a Rajoy que adopte medidas para incentivar el regreso de compañías a Cataluña, en concreto "un plan de choque económico que frene las consecuencias que en el medio y largo plazo pudiera tener todo lo ocurrido en las últimas semanas".


Gay de Montellà ha sostenido ante empresarios y personalidades políticas que el reto de la organización que preside es el crecimiento y la creación de empleo, y ha insistido en que para lograrlo "hay que recuperar la estabilidad política y la certidumbre económica en un marco de convivencia y respeto a la legalidad".

Por su parte, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, ha hecho un llamamiento al Gobierno español y al catalán a "tender puentes" tras las elecciones al Parlament del próximo 21 de diciembre, con el fin de "solucionar definitivamente" la llamada "cuestión catalana".


"En los próximos meses vamos a vivir, especialmente en Cataluña, momentos definitivos que van a marcar este siglo. Esperemos que todos estemos a la altura, que toquemos de pies en el suelo, y no construyamos edificios sin planos, aunque tampoco nos neguemos a hacer reformas, todas las que hagan falta, de común acuerdo", ha dicho Rosell.

La patronal ha distinguido a la presidenta del Santander, Ana Botín, con la Medalla de Honor al Empresario del Año y ha rendido homenaje al expresidente del COI Juan Antonio Samaranch en el 25 aniversario de los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Foment ha reconocido a Botín por su papel en la operación financiera del año, la adquisición del Banco Popular, si bien la empresaria no ha podido asistir a la ceremonia.

En el caso del expresidente del COI, que falleció en 2010, se le ha distinguido con la Medalla a la Trayectoria Empresarial coincidiendo con el 25 aniversario de los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Su hijo, Juan Antonio Samaranch, ha agradecido el reconocimiento dado a su padre y ha apelado a mantener la marca Barcelona, Cataluña y España.
Junto a estas dos medallas, Fomento del Trabajo ha distinguido con una mención especial a Alfredo Molinas por su compromiso con la reconstitución de la patronal catalana, institución de la que fue presidente durante 16 años.

Respecto a los premios Carlos Ferrer Salat, la patronal reconoce en esta edición con el premio 'Compromiso Social' a la Fundación Repsol por ser una organización que da respuesta a la vocación y al compromiso social que tiene con la sociedad en general y con los entornos en los que tiene presencia, y a Barcelona Tech City en la categoría 'I+D+i' por apostar en investigación y por su esfuerzo por posicionar Barcelona como hub tecnológico.

También ha sido premiada la cadena de moda Mango en la categoría 'Medio Ambiente' por poner en funcionamiento y consolidar desde el departamento de responsabilidad social corporativa (RSC) una plataforma llamada 'Take Action' donde se engloban todas las iniciativas relacionadas con ("el firme compromiso de la compañía con la sostenibilidad"), y a Roca con la distinción de 'Internacionalización' por el éxito de su estrategia de expansión desde hace más de 45 años, basada en la apertura de nuevos mercados, según la patronal catalana.

Redacción primacía