Badalona se llena de magia cada mes de febrero con la celebración de su Festival Memorial Li-Chang

Badalona se llena de magia cada mes de febrero con la celebración de su Festival Memorial Li-Chang, magos de todo el mundo se reúnen para vivir esta experiencia con el público en teatros, bibliotecas, restaurantes, librerías… Este año, en el que el festival deja atrás su niñez cumpliendo ya dieciocho años, la ilusión se inició con la Trobada de Mags de Catalunya. Veinte ilusionistas presentaron su arte en los espacios de un centro comercial con un nombre muy apropiado para la ocasión, Màgic. Se trata de una actividad gratuita como muchas otras. El mago Enric Magoo, director del memorial, destaca precisamente que este tipo de actividades, sin lucro económico, se pueden ofrecer porque el festival está organizado por el propio ayuntamiento badalonés. "No hay empresas detrás que, lógicamente, busquen un beneficio”. Una de estas actividades es el taller para profesores donde se propone la magia como herramienta pedagógica. Este año se ha repetido el éxito del anterior. La matrícula ha tenido que cerrarse tres semanas antes.

Otro detalle es la presencia de magas. Aunque en la gran gala este año están ausentes, se encuentran varias en el calendario del festival. Están, entre otras, la maga Gisell, una joven peruana afincada en Barcelona; Valeria Guglietti con su número de sombras chinescas; las jovencísimas Game y María Altés o la maga Andreu, hija del Màgic Andreu.

Alberto de Figueiredo fué el maestro de ceremonias de la gala internacional (23-25, teatro Zorrilla) donde se busca ofrecer ejemplos de distintas disciplinas. Si el año pasado hubo un número de equilibrio con grandes troncos, este año Felipe Mejías dibujó sus creaciones con arena, el llamado sand art. El francés Mikael Szanyiel, que estudió con Marcel Marceau, buscó el humor en la peripecia de un cantante de ópera. El festival también ha invitado al belga Aaron Crow, un mago mudo con un particular concepto del mentalismo más cercano a Guillermo Tell. Arkadio & Bella trajeron su espectáculo de grandes ilusiones y el ruso Ivan Necheporenka, un clásico, recreó su número con un manto que cobija infinidad de sorpresas.

La magia y el humor se mezclaron el día 10, en el Principal, con Pepe Viyuela, José Luis Rubiales y Morrison El Magnífico, muy conocido porque ha sido mago residente en Port Aventura durante 14 años. Tea Time es una propuesta de ilusión visual del mago Txema (día 18) en el Blas infante. En este mismo teatro, el 4 de marzo, se celebrará la gala solidaria para ayudar a Solidarimàgia en sus proyectos en Haití y República Dominicana. El premio honorífico del memorial de este año se entregará a Teia Moner, gran titiritera que dirigió el festival Dones Màgiques de Terrassa.

En bibliotecas y centros cívicos se podrán encontrar talleres infantiles y actuaciones de magos como Selvin, Sergio, David, Jordi Pota o el propio Magoo que también estuvieron en un encuentro dedicado a la literatura y la magia (día 22, Espai Betúlia) con Rubén Montañá, autor de un libro sobre un bolígrafo que lo que escribe se vuelve real y el mago Félix Brunet, que resucitó un especial circo de pulgas.

Sònia Figuerola.

Fotos: Gonzalo Mirón.