Algunos encuentros cambian el rumbo de tu vida. El documental GANAR AL VIENTO de Anne Dauphine Julliand,

 

GANAR AL VIENTO es un documental sobre el poder de la vida y la capacidadde recuperación.

El film cuenta la historia de cinco niños que están dispuestos a compartir con nosotros su vida cotidiana, sus dudas y sus alegrías.

Estos niños, entre todos los niños, tienen una particularidad. Imad, Amber, Charles, Camille y Tugdual, han sido diagnosticados con patologías graves, que los hacen muy maduros y conscientes del momento que viven y del poder “del ahora”. Pero por sobre de todo, siguen siendo niños.

Anne Dauphine Julliand, la directora, ha sido capaz de captar la inocencia y la decencia de estos seres increíbles, que realmente destacan entre los héroes de todos los días, y comparten con nosotros una lección de vida.

Esta película se hace para cambiar las ideas preconcebidas, sobre
la vida, la infancia, la resistencia y el poder del ahora.

INTENCIONES DE LA DIRECTORA
Algunos encuentros cambian el rumbo de tu vida. El documental GANAR AL VIENTO nació
de varios de esos encuentros.


El primero de todos fue el encuentro con Thais. Thais, mi hija con su nombre de princesa, que sufría de una enfermedad mortal con un nombre atroz: leucodistrofia metacromática. Cuando tenía sólo dos años de edad, Thais, abrió mi corazón y me enseñó a apreciar cada momento de la existencia. Me di cuenta que una hermosa vida no se mide por el número de sus años.

Con el tiempo, me encontré con un número de familias afectadas por la enfermedad de un niño. Ellos abrieron mis ojos. Una vez más, fui testigo del poder de la “despreocupación” de esos niños, y entendí hasta que punto su visión de la vida podía alterar la nuestra. Quería compartir esto con tanta gente como pudiera. Quería contar esa historia y mostrarlo de una

manera irrefutable: a través de las palabras y las percepciones de los niños.

El proyecto dio un gran paso hacia adelante cuando me encontré con el productor francés Edourad Vésinne, quien se enamoró inmediatamente de la idea de la película. Su entusiasmo me ha convencido de la universalidad del tema. No resuena sólo en aquellos que tienen una experiencia personal de ese tipo, sino que encuentra eco en todos y cada uno de nosotros a través de la intuición y la percepción de la vida con la que todos estamos familiarizados, porque todos hemos sido niños capaces simplemente de amar la vida.

La película entonces comenzó a tomar forma a través de encuentros con valiosos aliados, inevitablemente responsables del cuidado de los niños: salas de los hospitales, unidades de cuidados paliativos, profesionales de la salud en el hogar, organismos sin fines de lucro y de apoyo de los niños enfermos y sus familias. Ellos confiadamente nos abrieron sus puertas, porque el tema de la película es la razón de su trabajo y su compromiso: añadir vida a los días, todos los días.

Ellos nos acompañaron a través de los encuentros más hermosos del proyecto. Los encuentros con los valientes y luchadores, el corazón vivo del documental: los niños.

Es tan emocionante ver cómo los niños nos integraron tan rápidamente en sus mundos, y nos invitaron, con gran sencillez para compartir sus mejores momentos, así como sus momentos más difíciles.

A lo largo del rodaje llegamos a conocernos, como en el Principito de Saint-Exupéry, “creando lazos” que nos permitieron, cada día, “Siéntate un poco más cerca” Y una vez que logramos esa proximidad, nosotros mismos nos colocamos a su nivel, figurativa y literalmente, con el fin de registrar sus palabras. El regalo más hermoso.

Redacción primacía 28 Febrero 2018