UN LUGAR TRANQUILO (A Quiet Place)

UN LUGAR TRANQUILO (A Quiet Place)

 

Año: 2018

Duración: 95 min.

País: USA

Director:    John Krasinski

Guión:      John Krasinski, Scott Beck, Bryan Woods,

Argumento: Scott Beck, Bryan Woods,

Música:     Marco Beltrami

Fotografía: Charlotte Bruus Christensen

Reparto:   Emily Blunt,  John Krasinski,  Millicent Simmonds,  Noah Jupe,  Cade Woodward, Leon Russom,  Doris McCarthy

 

CRÍTICA DE CINE POR: ÀNGEL MARTÍNEZ

 

Rara vez una película, consigue pegarte a la butaca durante la proyección, Un Lugar Tranquilo lo consigue.

Tiene un arranque espectacular, y el auténtico mérito de hacerlo sin la superchería hollywoodiense, sin los espectaculares FX de 6 ceros. Un guión trabajado a conciencia, y sí, claro que sí, podemos rascar y frotar y encontramos alguna cosilla, pero son ganas de rizar el rizo.

Si uno deja al realizador John Krasinski, que explique su propuesta, recibe la información necesaria para comprender sus intenciones. Para aquellos que busquen los tres pies al gato, aconsejarles que cuando contemplen una obra de arte como un cuadro, que no se fijen en lo bonito que es el marco. Por favor.

Vivimos una época, donde no abundan las propuestas interesantes, nadie arriesga, principalmente los productores, donde encuentren un remake, por paupérrimo que resulte su éxito, lo compran, pero cuando se sale de la línea, su trasero se tensa como la cuerda de una guitarra.

Podríamos hacer una lectura y calificarla de película familiar, pero precisamente no es “La Casa de La Pradera”. En nuestra sociedad impera el individualismo, porque está impuesto para debilitarnos como pueblo, y los mayores no se cansan de repetirnos que es un error, y tienen razón. En Un Lugar Tranquilo, nos enseña que todos nos necesitamos a todos, y que ir de solitario es recurrir a la más absoluta desesperación.

Tiene un gran apoyo de los efectos de sonido, y la elección de los actores, ha sido un acierto, su implicación es absoluta. La fotografía es correcta, sin más.

John Krasinski, quien tiene más experiencia como actor, que como director, maneja la ansiedad como si fuese un coche de escalectric, donde el silencio es sinónimo de supervivencia, y la sangre fría cotiza al alza. Tiene dolor, y esperanza a la vez, y transmite al espectador la angustia, ante un apocalipsis laico, de corte futurista.

La suerte, es que protagonista, guionista y director son una misma persona, eso y que M. Night Shyamalan, no ha encontrado antes la historia.

 

Àngel Martinez