ARIZMENDARRIETA, EL HOMBRE CORPORATIVO CRÍTICA DE CINE POR: ÀNGEL MARTÍNEZ

ARIZMENDARRIETA,

EL HOMBRE CORPORATIVO

 

Género:        Documental

Año:             2018

Duración:     97 min.

País:             ESPAÑA

Director:      Gaizka Urresti

Guión:        Gaizka Urresti, Nacho Pérez Cabana

Música:       Kepa Junquera

 

Productora: Urresti Producciones / Altube Filmeak S.L / ETB

CRÍTICA DE CINE POR: ÀNGEL MARTÍNEZ

En la mayoría de casos, las personas célebres españolas, pasan desapercibidas, enterradas entre legajos de informes, que les sepultan por envidia, o por insana competencia. Somos los españoles, de los mejores creativos y artistas mundiales, amén de cocineros y demás disciplinas. Cualquier país, pongamos como ejemplo los USA, se matarían por tener un número de talentos, como los que hemos tenido y aún, pese a las trabas, todavía atesoramos. Recordando a Pio Baroja sobre los españoles: La verdad es que en España hay siete clases de españoles… sí, como los siete pecados capitales. A saber:

 

1) los que no saben;

2) los que no quieren saber;

3) los que odian el saber;

4) los que sufren por no saber;

5) los que aparentan que saben;

6) los que triunfan sin saber, y

7) los que viven gracias a que los demás no saben.

 

Si no hubiese un monstruo industrial como la MCC (Mondragón Corporación Cooperativa),  aitá Arizmendiarreta, también estaría en la lista de los olvidados.

Gaizka Urresti, director y documentalista de reconocido prestigio, conduce este paseo por la historia de España y de Euskadi.

Es un documental, que si bien en un principio, parece que ladea demasiado a favor de la iglesia, luego corrige el rumbo hacia el mundo de la empresa.

Es la vida de un hombre generoso con su semejante, y que encontró en el camino de su vocación religiosa, su otra vocación, repartir el trabajo y la prosperidad con su pueblo.

Tuvo todos los elementos en contra, la post guerra española, la crisis mundial por la segunda gran guerra, y un dictador ultraderechista como gobernante. También entre los suyos, tuvo que salvar grandes dificultades de entendimiento, porque según decían, era una persona que pensaba tan rápido y complicado como hablaba, y que costaba trasladar su punto de vista y su idea del futuro. Pero salió victorioso de esa batalla, y de todas.

Una de las mejores frases, que en más de una ocasión manifestó es: Hay que hacer cooperativistas, antes que cooperativas. Que bien resume el conocimiento del ser humano, porque aunque sobre el papel a todo el mundo le encaja la idea de ser su propio empresario, luego cuando empiezan a ser cooperativistas, muchas veces fracasan, y acaban cerrando. Por no haber sido formados adecuadamente.

Eran finales de los años cuarenta, y ante la despoblación que sufría el país vasco, el padre Arizmendiarreta, ideo una forma de trabajo, que repartiese la riqueza y que invirtiese en prosperidad. De esa forma nacieron las primeras cooperativas como ULGOR, llamada más adelante FAGOR, luego vinieron otras como EROSKI, CAJA LABORAL.

Tuvo el párroco que lidiar con la guerra civil, pero su inteligencia y el ojo que perdió siendo un niño, le libraron del frente. Fue conducido a la cárcel y absuelto más tarde, tras ese periplo de infortunios, logró ordenarse sacerdote.

Aunque le tacharon de franquista, en realidad a parte de la biblia, sólo creía en el ser humano, especialmente el vasco. Era inevitable negociar con el dictador Franco, todo movimiento empresarial, sobre todo las cooperativas, que tienen un mensaje anti capitalista intrínseco, que tanto inquieta a la ultraderecha. Mal que nos pese, a día de hoy, estamos como en la España de hace un siglo, en la de Pio Baroja, llenos de farsantes y corruptos políticos, y de una ultraderecha con carnet demócrata, integrada por dos partidos, que sabotean a toque de Decreto Ley, toda posibilidad de ser socios cooperativistas, y compartir el esfuerzo y el sacrificio, y también el turrón.

La música a cargo de Kepa Junquera, sabe hilar perfectamente la película, sólo puedo decir que conocía muy de cerca la historia, y que he disfrutado mucho viéndola en formato audio visual.

 

 

Àngel Martinez