Editorial Agosto 2018 – Jesús Pérez Marqués

Jesús Pérez Marqués

Que nadie me diga que quien si no?. Porque yo ya no estoy recorriendo caminos de nadie, ni abriendo puertas ajenas, ni buscando nada de lo que ya es mío por derecho, la vida.

Y tomar las decisiones acertadas o equivocas, ese es el derecho que nos han concedido a todos.

Podría añadir, o sugerir ideas, pero eso ahora no es el momento y prefiero elegir una página al azar de la séptima puerta y que sea ella la que diga por mí, lo que querría decir para esta editorial de agosto de 2018.

 

LA SÉPTIMA PUERTA

CAPÍTULO IV

15- de Mayo de 2007

 

Si, alguna vez que otra tendré que hacerlo, tendré que escribir en la séptima puerta: la media de los españoles, esta baja y los compromisos con los medios demasiados altos. Hacer desaparecer toda una vida por arte de magia, o emplear la magia para no ver nada forma parte, en las partes previstas  e imprevistas del nuevo entendimiento que supura a borbotones las nuevas tendencias de descubrir entre vivos y muertos las banalidades impropias y las maldades ajenas expuestas según se mire y hacia donde se mire.

Esto  forma parte de la siguiente editorial, a, no, que esto es la séptima puerta y tengo que contar, decir,  o interpretar mis seudo experiencias con los proscritos, que se han quedado aquí sin poder traspasar el umbral, si, si umbral, que digo yo baya nombre para quedarte a ciegas  estar detrás del umbral seria como esconderse de la luz o mirar el umbral  que ilumina a los que tienen menos luz o yo que se me estoy liando y de eso se trata, que debo de escribir, quiero escribir, y ante el compromiso de los que comprometen sin inmiscuirse y creyendo que como tu estas y lo tienes, as lo tu, yo desde aquí ya estoy bien, no habértelo pedido,  si tú lo sabes tuya es la obligación,  y digo yo, si tanto queréis, sabéis, estáis, y pretendéis, haced.

Hacer y deshacer que a mí me da igual, que yo estoy en contra de la contra y de la contra, contra y de todo eso que esta hay, pero que tú también puedes intervenir, los vasos, la barra, la fregona, la coca, la basura, el camión, venga hombre como vas a tener tu un camión para traerla si te viene justo para comer, trabaja coño trabaja.

A si quieres aprender a cambio de nada y guiarte por el del camión que ya sabe la ruta, anda que no eres listo. Ya sabes, a estudiar y si quieres oír, escucha música, es como los poemas de antes, pero gustan más, hemos perdido la fuerza que los hacía inmortales,  y a cambio los hemos hecho más bailones y atractivos.

Será esto también parte del cambio, os vais a enterar que esto está cambiando de verdad, veis que esta vez es en serio, y el que manda, manda aunque mande mal y no se equivoca.

Por la boca muere el pez y el sigue sin decir nada y nada pesco y nada sale y nada soy, cada vez que voy a pescar, como voy a decir qué clase de peces hay en el rió o en el mar si no pesco ninguno,  como os voy a dar de comer si aunque los multiplicara después estaríais como yo sin saber pescar para comer, y porque he de darte de comer por la cara y a cambio de nada, y sin prestar el más mínimo, si, ni el más mínimo de interés.

Para que no te mueras de hambre, vale, pero si la vida es eterna, como te vas a morir, o estar muerto, o naciste muerto y empezaste a vivir entre los vivos que solo te quieren jorobar para comer, por que prevalece la ley del más fuerte, del más listo, de los enteraos de la materia.

Hoy que lió, no me aclaro, parece el baile Sambito, yo te invito tu pagas y me lo como, o como debería decir, que esto es para la séptima puerta, los que deben escuchar no escuchan y los que no deberían saber más, están pendientes a costa  de las langostas que han comido a cuenta ajena. Esta no la cargues en mi cuenta porque las deudas de langosta son reciclables  y esas duran y duran y duran…?

Este es mi compromiso y por ello estoy esta noche aquí, pero eso no quita que este divagando mensajes cifrados que no dicen nada y lo que dicen en las dos partes saben a lo mismo, que estoy y lo digo y lo sé, aunque ninguno lo quiera ver.

Si lo ves que no lo veras dile que venga que no vendrá.    Adiós.