ROSALÍA PUBLICA SU ESPERADO NUEVO DISCO “EL MAL QUERER”

ROSALÍA PUBLICA SU ESPERADO NUEVO DISCO “EL MAL QUERER”

Rosalía publica El Mal Querer (Sony Music), su esperado nuevo disco.  Es el segundo disco de estudio de la joven artista de Barcelona y ha sido compuesto por Rosalía junto varios colaboradores y producido por ella misma y Pablo Díaz-Reixa (El Guincho).

El Mal Querer es mi trabajo de final de carrera. Me ha llevado dos años desarrollarlo. Una de los motivos que me impulsó es que me niego a creer que sólo exista una forma de hacer flamenco. El Mal Querer es mi forma de entender lo flamenco aquí y ahora.

El Mal Querer, estructurado de forma capitular, narra la historia de un “amor tóxico” y las diferentes etapas, de luces y sombras, que atraviesa el personaje protagonista. Un álbum con la voz como elemento principal que, mezclado con los sonidos primarios de las palmas o pitos flamencos junto a los recursos de la electrónica y el “sampleo”, le han permitido a Rosalía contar la historia de El Mal Querer desde un lenguaje personal.

Hay Haikus que me recuerdan a una quinteta de seguiriya y eso me hace pensar que a aquellos que estén en la otra punta del mundo probablemente les hayan roto el corazón igual que me lo han podido romper a mí. Por eso El Mal Querer es universal

Tanto la portada como las imágenes creadas para cada uno de los capítulos han sido creados por el artista, fotógrafo y director de arte hispano-croata,  Filip Custic. Filip ha conseguido explicar la simbología emocional de cada uno de los capítulos de El Mal Querer desde un código visual propio.

A finales del pasado mes de mayo, Rosalía lanzó “Malamente (Cap.1:Augurio)”. Una canción que acumula más de 50 millones de streams (audio y video) y ya es doble PLATINO en España. En el mes de julio, lanzó “Pienso En Tu Mirá (Cap.3: Celos)”, que cuenta ya con más de 35 millones de streams en las principales plataformas de streaming y es disco de platino en España. El 30 de Octubre, tan sólo dos días antes del lanzamiento del álbum, Rosalía, descubrió otra de las “cartas” del disco; “Di Mi Nombre (Cap.8: Extásis)”,  con un espectacular videoclip dirigido por Henry Scholfield (Dua Lipa, AlunaGeorge), rodado el pasado mes de septiembre en Los Angeles, durante la gira de Rosalía en Estados unidos.

Para mí, producir significa tomar decisiones y no me arrepiento de ninguna de las que he tomado en este disco

La Academia Latina de las Artes y las Ciencias anunció el pasado mes de septiembre, las nominaciones para los premios Latin GRAMMY®. Rosalía ha obtenido un total de 5 nominaciones en las categorías de: “Canción del año”, “Grabación del Año”, “Mejor Video Musical Versión Corta”,  “Mejor Canción Alternativa”, “Mejor Fusión Interpretación Urbana” convirtiéndose en la artista femenina más nominada de la 19 edición de Latin GRAMMY®. Rosalía ya fue nominada en la pasada edición en la categoría de “Mejor Nuevo Artista”.

El segundo álbum de Rosalía, El Mal Querer, incluye 11 nuevos temas. En el disco hay sonidos de la seguiriya, el tango y el fandango, que se fusionan con ritmos propios de “Beyoncé o Justin Timberlake”, ya que Rosalía “escuchó mucho pop en los 2000 y quería hacerle un homenaje a esa música”.

"Los nombres verdaderamente cruciales no vienen a sustituir ningún otro. Crean un espacio nuevo. Un lugar en el que nadie antes había pensado y que luego nos parece imposible que no existiera. Rosalía concilia en su voz escenas que vivían casi de espaldas. Transforma el flamenco en pop sin que eso suponga aligerarlo ni restarle jondura. Fiel a los viejos cantes en toda su amplitud pero desde una rompedora e inusitada óptica. No en vano, ya se habla de ella como “la cantaora que una nueva generación necesitaba”.

Rosalía es otra cosa. Una explosión, un cometa paseando por el cosmos, un tsunami. No existen puntos de comparación ni vectores que ayuden a situar su fenómeno. Jamás en la música española había surgido algo así: una cantante de carisma infinito que devora distancias a su paso. Asistimos atónitos y en primera persona -la historia en directo- al salto de esta barcelonesa de 25 años hasta convertirse en indiscutible estrella mundial. Como si fuera lo más normal del mundo, como si estuviéramos acostumbrados a ello. La ciencia-ficción se transforma en un hecho irrefutable.

Tan sólo han pasado dos años desde la publicación de Los Ángeles, su primer disco. Un poco más desde aquella colaboración con C Tangana... Pero parece que eso fue hace un siglo. Todo lo que está sucediendo al hilo de El mal querer es tan deslumbrante que todo tiempo pasado se adivina lejano. De Rosalía sabíamos que tenía una voz plagada de pliegues, personalidad y jondura. Advertíamos su capacidad para relacionarse con colaboradores interesantes (Raül Fernández) y su facilidad para subvertir las bases del flamenco demostrando a la vez audacia y amor por el género. Todo ello queda no reforzado, sino multiplicado por mil en una nueva obra trascendental e importante.

El disco, concebido junto a Pablo Diaz-Reixa (productor y músico bajo el nombre de El Guincho), cuenta la historia de un amor tóxico a través de once capítulos que narran esa relación. Comienza en el augurio (Malamente) y termina en poder (A ningún hombre).

Por el camino, BodaCelosDisputaLamentoClausuraLiturgiaÉxtasisConcepción Cordura. Primera conclusión: es un disco flamenco, muy flamenco. Heterodoxo, rupturista, moderno... pero profundamente jondo. Tras Malamente, canción ya conocida y que utiliza con maestría las voces (tra tra, mu mal mu mal mu mal) para conformar uno de los estribillos del año, llega Que no salga la luna. Esto es otra cosa: un sample de guitarra española sobre el que se acuestan palmas -omnipresentes en el álbum- y cánticos masculinos y femeninos. Rosalía se atreve hasta a recitar ("A ver a ver, enséñame ese. Madre mía, qué guapo").

El tercer capítulo es otro de los adelantos, Pienso en tu mirá, quizá la pieza más pop del conjunto, con un órgano como base, cajón flamenco y percusión minimalista y una melodía que podría ser de Mecano (es un halago). De aquí no sales vuelve a utilizar un loop como cimiento de la canción. La producción de Diaz-Reixa vuelve a lucir -en general, es una maravilla- con sonidos de motocicleta y derrapes para acompañar la garganta de Rosalía, epicentro absoluto de todo. Siempre hay aire entre las pistas, nada resulta cargante. Una sección de cuerda llenan Reniego, de aire clásico, el momento de mayor lucimiento vocal, recordando al trabajo de Rocío Márquez ("Con él reniego de mi sino", canta en el coro del tema).Bagdad llega tras el interludio del disco (Preso).

El juego vocal del estribillo, en el registro más agudo de Rosalía, es uno de los momentos de máxima belleza del elepé. Cuando se tiene una voz como la suya, ¿para qué más? Por momentos parece una canción de The Dirty Projectors en clave flamenca, una maravilla. Di mi nombre funciona, pero ofrece una cierta sensación de déjà vu con otras partes de El mal querer. El uso de autotune le da una sensación de zeitgeist musical actual, aunque es un recurso ya un poco visto. Más interesante es Nana, otra vez con las cuerdas vocales de Rosalía como protagonistas. Varias capas conforman un todo casi ambiental que arropa la voz principal, en el centro total de la mezcla. Una interpretación limpia y llena de emoción.

El mal querer acaba por todo lo alto: Maldición utiliza un sintetizador (no estaría fuera de lugar en un disco de Portishead o Radiohead) sobre el que se asienta la melodía principal. De pronto, un exabrupto ruidista que da paso a cambio de escena musical. A ningún hombre cierra la obra a cappela, con la frase definitiva que resume todo este tour de force romántico: "Voy a tatuarme en la piel tu inicial/ Porque es la mía/Para acordarme para siempre/ de lo que me hiciste un día". Se podría pedir todavía más ambición y variedad, que explorara otra temática lírica, tiempo habrá para ello. De momento, Rosalía es un mundo aparte.

Quién quiera que escriba la historia musical del año 2017 no podrá omitir la fulgurante irrupción de Rosalía. Se recuerdan pocos debuts discográficos que hayan despertado tan inmediata expectación como el suyo, ‘Los Ángeles’. Abarrota teatros y auditorios. Desborda previsiones cuando actúa en tal o cuál festival. Con 24 años tanto los medios culturales como los de tendencias le dedican portadas y extensos reportajes. Parece que todo haya pasado de la noche a la mañana, sin embargo, no es ninguna recién llegada a los escenarios. Canta desde que tiene uso de razón y el flamenco forma parte de su vida desde la más temprana adolescencia.

Cuando hace unos años nada menos que Pepe Habichuela la escuchó un día cantar, destacó que lo hacía como los viejos. Y lo mejor de todo es que, al mismo tiempo, parece también una niña. De voz prodigiosa y virginal. De las llamadas ‘voces laínas’, que tras décadas relegadas viven un nuevo esplendor generacional este siglo XXI. Aguda y dulce, pero con mordiente. Y de tal velocidad vocal que al engarzar las notas en melismas parece dibujarlas en el aire.

Sorprende también sobremanera el hecho de que ‘Los Ángeles’, el controvertido disco que ha prendido la mecha, sea una obra sobria y sin concesiones. Inmemoriales cantes flamencos únicamente respaldados por la insólita guitarra de Raül Fernández ‘Refree’. A palo seco. Un trabajo conceptual nacido de la muerte como leitmotiv y completado, a modo de single epílogo, con un clásico de Enrique Morente revisitado y consiguiente videoclip rodado en el cementerio del pueblo en que Rosalía nació y creció, San Esteve Sesrovires; pocos kilómetros al sur de la ciudad de Barcelona.

Su estreno casi le pilló a muchos kilómetros más, con un océano de por medio. En Las Vegas, donde participó en la ceremonia de los últimos Latin Grammy como única nominada española en la categoría de Mejor Nuevo Artista. Allí cantó además, acompañada solo por una sección de cuerda, en la gala especial dedicada a Alejandro Sanz su canción ‘Cuando nadie me ve’. Igual recordaría esos años en que apenas nadie parecía verla a ella, cuando cantaba en garitos y pequeños clubs. Y también en espectáculos sinfónicos o teatrales como casi anónima parte del elenco. De La Fura dels Baus, en Singapore River Festival, a tantas otras funciones de carácter literario, coreográfico o cinematográfico; con autores clásicos de la talla de Enric Palomar o guitarristas flamencos como Juan Gómez ‘Chicuelo’.

El año anterior a su aclamado debut en solitario, dos circunstancias a priori antitéticas ponían a Rosalía definitivamente en el mapa. Por un lado el guitarrista Alfredo Lagos le lleva consigo a dos citas de incomparable solera jonda: el Festival de Jerez y la Bienal de Sevilla, donde no pasa inadvertida. Por otro, el rapero C. Tangana le propone una colaboración convertida en inmediato hito viral: juntos componen e interpretan ‘Antes de morirme’, marcando un antes y un después de la música urbana patria.

La voz de ‘Los Ángeles’. Y mucho más. Rosalía está llamada a convertirse en icono de nuestro más exportable imaginario musical. La joven cantaora cuyo magnetismo escénico embelesa en los principales festivales de música alternativa sin dejar de prodigarse en ámbitos puramente flamencos, en los que últimamente a menudo también le acompaña el guitarrista trianero Joselito Acedo.

Aunque prime el instinto a cualquier cosa, Rosalía ha cincelado su técnica paso a paso; y justo en plena vorágine de actuaciones ultimaba su licenciatura en Estudios Superiores de Música. Aunque no suela hacer gala de ello, toca varios instrumentos. Aunque se haya dado a conocer reinventando la tradición, es también una compositora nata y participa en todos los aspectos de la producción. Con Refree trabajó el sonido de ‘Los Ángeles’ mano a mano desde el minuto cero. Y su aclamada gira juntos llega estos meses al clímax final.

Tras dejar al público boquiabierto en festivales como el Primavera Sound, el Vida, La Mar de Músicas o el Festival de Jazz de Montreal. Tras actuar también en países como Alemania o Suiza. Tras dos citas casi consecutivas en el Circo Price de Madrid a primeros de 2018, se despiden de nuestros escenarios el 1 de marzo, en el Palau de la Música de Barcelona. Y como broche, acto seguido actuarán en Miami y en el Flamenco Festival de Nueva York."

Redaccion.Primacia.