Barcelona laboratorio de pruebas 5G durante el MWC

La tecnología 5G se prevé como una gran revolución digital, que permitirá, entre otras cosas el desarrollo del coche conectado y la conexión entre elementos cotidianos. Pero su implantación, que depende del despliegue de la infraestructura y de que las operadoras vean claro el negocio, es lenta. Hace un año, entidades públicas y privadas impulsaron la plataforma 5G Barcelona para proponer a la ciudad como espacio para testar el 5G, cosa que se materializará durante el próximo Mobile World Congress 2019.

Seis proyectos piloto liderados por empresas de diferentes sectores usarán los espacios de la ciudad para aplicar el 5G en un entorno real.

En el congreso de móviles del año pasado la gran protagonista fue la tecnología 5G. El salón se presentó como una oportunidad para mostrar los avances en esta tecnología revolucionaria, que consiste en reducir el tiempo de latencia hasta un milisegundo en la red para aumentar la rapidez en la conexión, y que permite tener hasta 100 dispositivos conectados entre sí en una misma red. La transmisión de grandes cantidades de datos abre la posibilidad de controlar a distancia elementos como la lavadora, la nevera o que estos interactúen entre sí.

El 5G abre la puerta al coche conectado, ya que el tiempo de interacción entre semáforos y demás mobiliario urbano con los sensores del automóvil se reduce drásticamente, y da impulso al llamado Internet de las Cosas, la conexión simultánea de elementos cotidianos. Pero para desarrollar el 5G todavía faltan antenas, infraestructura y mobiliario urbano y que los dispositivos se adapten. En el último Mobile, su aplicación no salió del recinto del salón.

En esta edición habrá seis proyectos piloto (de los 21 proyectos que ya tiene seleccionados la plataforma Barcelona 5G) que usarán diferentes espacios de la ciudad para aplicar el 5G en diferentes sectores: salud, automoción, contenidos audiovisuales o industria 4.0 son algunos de ellos. Entre los pilotos concretos destaca una aplicación de la conectividad 5G en teleasistencia que se desarrollará de la mano del Hospital Clínic. Este uso del 5G, que consiste en la asistencia inmediata entre cirujanos que se encuentran a kilómetros de distancia, se acordó en el último congreso y ya se podrá probar en esta edición.

Otro proyecto piloto es el liderado por Seat y Telefónica, y que consistirá en una demostración del coche conectado en un emplazamiento de la ciudad aún por determinar. “Se podrán probar en un entorno real los avisos del coche al encontrar peatones o bicicletas”, explican fuentes del proyecto.

“En países como Corea ya se prueban funciones 5G en trenes rápidos o dentro de las fábricas. Aquí tenemos que imaginar casos de uso, probarlos y hacer que las operadoras vean claro el modelo de negocio para acelerar el despliegue de la red 5G”, afirma Juan Baselga, de la Mobile World Capital. Esta entidad, junto con el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat, los centros i2CAT y CTTC, la empresa Atos y la Universidad Politècnica de Catalunya, impulsó la plataforma Barcelona 5G. Esta tiene firmados convenios de colaboración con 37 empresas, la última de ellas Cellnex, que con sus antenas crea la infraestructura necesaria para la tecnología 5G. El objetivo de la plataforma es participar en el programa europeo 5G-PPP, que cuenta con 700 millones de euros. Actualmente, 23 de sus 37 proyectos tienen participación de empresas catalanas.

 

Sònia Figuerola.

Fotos: Gonzalo Mirón.