GLASS, CRÍTICA DE CINE POR: ÀNGEL MARTÍNEZ

GLASS

Género:       Fantástico

Año:            2019

Duración:    129 minutos

País:            USA

Director:      M. Night Shyamalan

Guión:         M. Night Shyamalan

Música:       West Thordson

Fotografía:   Mike Gioulakis

Productora:  Blumhouse Productions / Blinding Edge Pictures /                                          Universal International Pictures (UI) / Buena Vista                                 International / Perfect World Pictures. Distribuida por                                   Universal International Pictures (UI)

Intérpretes:  James McAvoy,  Bruce Willis,  Samuel L. Jackson,                                Sarah Paulson,  Anya Taylor-Joy, Spencer Treat Clark,                                    Shayna Ryan,  Charlayne Woodard,  Luke Kirby,  Rob Yang,                     Brian Donahue,  Adam David Thompson,  Marisa Brown.

CRÍTICA DE CINE POR: ÀNGEL MARTÍNEZ

GLASS

 

Cuando la trayectoria de un realizador, se vuelve nostálgica, o bien ha sido un genio, o anda confuso. La mixtura de dos películas en una, como es el caso de Glass, que aúna El Protegido y Múltiple, parece un intento de competir con la industria Marvel, o volverse lo suficientemente apetitoso para ser devorado por ellos.

Desde que rodase, en 1999  El Sexto Sentido, por el que lo consideraron un genio vespertino, M. Night Shyamalan, sigue buscando su musa, tras sufrir caídas de interés. El público es el soberano, y no encaja que alguien sea capaz de hacer tambalear a Hollywood, y luego pasar al más tedioso de los hastíos, La Joven del Agua (2006), El Incidente (2008), Airbender (2010).

Su realización siempre ha sido buena, la objetividad pretendida, con la que plantea sus guiones, conecta con el espectador. Tiene una serie de planos, de cámara en mano, donde se lo juega casi todo, en el poder de la puesta en escena, que elevan la dosis, sino de terror, si de desconcierto y expectación, para intensificar el ánimo de los cinéfilos, en la butaca de la sala.

Si en Múltiple, al final de la película, ya nos daba alguna pista, de que la saga estaba confirmada, ha rebajado el intríngulis que todos podíamos esperar. Dos villanos, La Horda y Mr. Glass,  contra el bueno de David Dunn. Ahora David, trabaja con su hijo, en una tienda de electrónica, que es su cuartel general de operaciones, al estilo de Gotham City. Apoyados por la tecnología del siglo XXI, localizan malhechores, a los que Dunn, atiza con la mano abierta, sin olvidar nunca al monstruo de múltiples personalidades, La Horda (James McAvoy).

Por si fuese poco, la tan ansiada batalla épica, que siempre llega en todo cómic, la aliña con el componente de la doctora Ellie Staple (Sarah Paulson), y su obligado internamiento en la institución psiquiátrica, donde se da cuenta que no está solo, le acompañan en las habitaciones aledañas, La Horda y Mr. Glass, lo que inquieta sobremanera al justiciero.

Las sociedades secretas, tema tabú donde los haya, se pasean por el argumento, obligando a pensar en alianzas imposibles entre malvados, para sobrevivir y defender su autonomía psicopática, alejados de tutores que son serpientes con corbata.

El realizador hindú, afincado en USA, no ha dejado de mezclar el esoterismo oriental, con la influencia yanqui, donde el bueno es un gentleman, aseado, pulcro y peinado con gomina anti-balas.

Cabe destacar el sobre esfuerzo interpretativo de James McAvoy, quien lo da todo y traza más de 20 personajes dentro de su traumatizada mente, propia de un niño que ha sufrido abusos. Dentro de esa amalgama de personalidades, se dan cita la perversión, la cordura enajenada y la inocencia perdida. Si no cosecha muchos premios el actor escocés, no sé qué pasará con la industria, porque está sublime, se le nota el sacrificio artístico y personal, para adaptar su cuerpo en un gimnasio durante meses.  En parte llega a eclipsar a Bruce Willis y a Samuel L. Jackson, que están bien, correctos pero sin despuntar, algo que les suele suceder a grandes actores, en el ocaso de su carrera.

Recomiendo la película, especialmente a los admiradores del cine fantástico.

Àngel Martinez