ACA VENIMOS CON LOMBRICES ECHAOS ALLA, COMPADRES

 

(Foto: de Cullá)

ACA VENIMOS CON LOMBRICES

ECHAOS ALLA, COMPADRES

Este dicho salió de mi amigo Zalito

Para los pescadores que habían echado sus cañas

Antes que nosotros

En las aguas del pantano del Arlanzón

En Burgos

Pensando que las truchas picarían

En nuestras cañas

Donde nadie las viera

Después de andar media legua

Y dolerme la cabeza.

-Achica la voz, amigo, me dijo

Que se acercan unas truchas muy grandes

Y las puedes espantar.

Sí, una trucha grande

Pareció picar el anzuelo

Pero lo que hizo fue sacar su pico

Por fuera del agua para respirar

Y reírse de nosotros

Y de nuestras lombrices.

-¡Es imposible ¡ exclamó Zalito

Si las lombrices son el mejor manjar

Para las truchas

Como lo son las lombrices del culo de los niños

Para la boca de los curas pedófilos¡

De que vio mi amigo

Que las truchas no picaban

Nos marchamos de vuelta a casa

No sin antes comer en Pineda de la Sierra

Pasadas más de cinco horas.

Yo regresé con mucha pena

Pues perdí en las aguas del pantano

El anzuelo, el hilo y la caña.

Menos mal que Zalito es bueno

Y de castigo sólo me impuso

Llevarle a zamarramacho

Hasta Pineda de la Sierra

Dejando el coche a la entrada del pantano

Justo en el mismo sitio

Donde le habíamos, antes,  dejado.

Caminando, él me decía:

-Tienes suerte, amigo

Vas a ser el potrillo

Que relincha en esta sierra.

-Daniel de Culla

(Foto: de Cullá)