Editorial mayo 2019 Jesús Pérez Marqués

LA PELOTA EN EL TEJADO

De otra editorial

¿Escribir sobre las pelotas que votan y están en el aire, de los renglones torcidos, de los pactos marcados o por marcar, me llevan a la dirección donde ayer los lectores estaban fuera y no dentro, donde los hechos quedan fuera y no dentro, y donde la realidad sigue estando fuera y no dentro…?

Sometido a la proyección que de alguna manera precede a la mayoría simple de los pactos compartidos, que viene cada día en las aportaciones, sociales en redes y medios de comunicación que desatan el desconsuelo las normas de conducir y la recaudación que cada vez imponen con nuevas leyes que debemos acatar como buenos ciudadanos.

 Yo me pregunto, si las normas reales de conducta pacifico soñadoras de un mundo mejor fueran impuestas por los políticos, conduciríamos mejor.

 Presiento que cuando escribo de la actualidad es un lió que tengo que asumir y cuando todos van utilizando el medio porque creen que lo tienen localizado a fuerza de radares, coger la dirección equivocada y en los caminos y las decisiones que tenemos delante cada nuevo día, usar diferentes caminos para ir al mismo lugar, o cambiar de dirección  aunque vayamos al lugar deseado, la mera especulación mueven,  arañan, extorsionan y cambian las insulsas conductas, acción, notificación,  prevaricación,  por ser descubiertos, al son de los tiempos en lo ajeno y en lo propio.

Bienaventurados los sabios, pues ellos sabrán hacer justicia cuando en frente del espejo tengan que decidir la vara de medir de los mediados y los mediadores.

 Los diez mandamientos, los siete pecados capitales, los ayuntamientos, suelo rural, rustico, protegido, necesidad, ley  impuesto, norma, cohecho o desecho para continuar restando a la necesidad.  

 El camino está en la proyección de las formas que se han de crear a fuerza de razones  que no tienen sentido, ni la fuerza de los sentidos que marcaran las nuevas iniciativas.

Cada nueva elección, la tortilla da vueltas en la sartén ardiendo para que esté en su punto y todos esperan comer de ella.

 Delante, detrás, arriba, abajo, juego de palabras para la posición de las posiciones y todo vale en la carrera. Son gases del oficio que podremos ver desde dentro, con un chupete en la mano, con una sonrisa desde fuera, con una realidad que ha cambiado las formas, juntos, pero no revueltos, la pelota en el tejado y la hora que es sin resultado.

Hoy lo siento por vosotros en este marco espeso del anochecer, las lenguas como babel van a tener que despertarse porque yo hoy ya me voy a dormir.)

Podría ser dejadez o cansancio, un renglón más es una cuesta arriba cuando en los semáforos los limpiacristales tan solo piden unas monedas, si no son antes denunciados.

Jesús Pérez Marqués