J Balvin, protagonista en la segunda estación del Festival de Coachella 2019

J Balvin, protagonista en la segunda estación del Festival de Coachella 2019

"Pasaron 15 años para que el reguetón pudiera llegar a Coachella", comentó el artista colombiano durante su presentación, en la que estuvo acompañado por la española Rosalía. Christine y The Queens y la banda australiana Tame hicieron parte del evento.

J Balvin impone la ley del reguetón en Coachella

J Balvin ofreció un momento cumbre más para la historia del reguetón al ser la primera estrella de este género en actuar en Coachella, una brújula para saber qué es lo que está o no de moda.

El colombiano J Balbin llevó por primera vez a Coachella un espectáculo completo de reguetón, en la segunda noche de este famoso festival de música californiano, en el que la banda australiana Tame Impala cubrió de color el escenario con un acto psicodélico.

El ritmo sexy, callejero y descarado del reguetón conquistó Coachella de la mano de J Balvin, que dio un concierto multitudinario y apabullante para demostrar por qué este género latino que ha conquistado el mundo también puede enamorar al festival más “cool” y hípster del planeta.

“Nos demoramos quince años para que llegara el reguetón a Coachella”, dijo el colombiano en medio de un concierto sin descanso, en el escenario principal de este festival en el desierto de California, y que contó como invitados con la española Rosalía y el jamaicano Sean Paul.

“Es una gran oportunidad estar hoy representando a los latinos con reguetón”, afirmó durante un recital que rindió tributo a la comunidad hispana y que también homenajeó a los orígenes de este género musical que, ahora mismo, parece imparable.

Es muy posible que el reguetón no necesite ninguna validación más después de haber llevado el perreo a las discotecas de un sinfín de países, de haber destrozado récords en YouTube, y de haber convencido a estrellas como Beyoncé (“Mi gente”) o Justin Bieber (“Despacito”) de que se unan a la fiebre por lo latino.

Pero J Balvin ofreció hoy un momento cumbre más para la historia del reguetón al ser la primera estrella de este género en actuar con galones y en mayúsculas en Coachella, una brújula para saber qué es lo que está o no de moda.

“Y si el pueblo pide reguetón, reguetón… no se lo voy a negar”, fue lo primero que escucharon los miles de fans que acudieron el viernes a última hora del día para ver a Balvin.

La puesta en escena del concierto trazó un decorado multicolor con formas casi sacadas de dibujos animados, entre las que se vieron muñecos gigantes, patos enormes y hasta setas de tamaños increíbles.

En este mundo de chillona fantasía infantil abordó Balvin éxitos como “Si necesitas reggaeton dale” o “Safari” antes de echar la vista atrás para recordar los orígenes duros y potentes del estilo que le convirtió en una estrella.

En este segmento especial del concierto, el colombiano enlazó clásicos del reguetón como “Oye mi canto” de N.O.R.E. o “Gasolina” de Daddy Yankee que sirvieron para ver la evolución de un género que con Balvin ha alcanzado un sonido más fino y estilizado, tal y como mostró con “No es justo”.

Ya en el tramo final, una vibrante y sensual “I Like It”, con dos bailarines con máscaras de Cardi B (que actuó ayer por sorpresa en Coachella) y Bad Bunny (que se presenta hoy domingo), hizo creer a los fans, por unos instantes, que iban a poder ver al trío de este éxito juntos sobre el escenario, algo que no llegó a suceder.

Y para cerrar el recital sonó “Mi gente”, con una coda electrónica demoledora, casi en clave de “rave”, y que, ante un público rendido, demostró que el reguetón no ha venido a Coachella de visita sino con la intención de regresar en los próximos años.

El concierto de Balvin llegó después de un día inaugural en el que participaron Rosalía, Mon Laferte y Los Tucanes de Tijuana como parte de la edición más latina de la andadura de este evento musical.

Hasta las sorpresas tuvieron sabor hispano el viernes, ya que los latinos Cardi B, Ozuna y Selena Gómez comparecieron, sin estar anunciados, en el concierto de DJ Snake para cantar “Taki Taki”.

Y hoy también hubo hueco para el electropop de la chilena Javiera Mena, que pese a actuar a las tres de la tarde convirtió su concierto en una fiesta excitante y de lo más nocturna.

“Creo que soy la primera artista latina LGBT (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales) que está aquí en Coachella, así que no es algo menor”, dijo Mena a Efe tras bajarse de un escenario en el que habían triunfado canciones como “Otra era”, “Luz de piedra de luna” y “Espejo”.

Balvin y Mena actuaron antes de cabezas de cartel como Tame Impala o Billie Eilish, dos de los nombres más destacados de una segunda jornada en la que, a lo largo de la tarde, se pudo ver también a Christine and the Queens, Hop Along, Mac de Marco o Weezer.

Balvin, de de 33 años, que ha colaborado con muchos famosos, desde Beyonce hasta Cardi B, se presentó ante miles de personas, algunas de ellas ondeando banderas de diferentes países de América Latina, en el primer espectáculo completo del género urbano en la historia de este festival que se celebra en el desierto de California."Pasaron 15 años para que el reguetón pudiera llegar a Coachella. ¡Estamos aquí!", dijo el cantante colombiano al iniciar su actuación. El músico invitó a subir al escenario Rosalia, la innovadora del flamenco español que tuvo su propia actuación el día anterior, así como al estrella de dancehall Sean Paul, mientras bailarines vestidos Michelin se movían a su lado.

Además de hacer una reedición de su número con Cardi B y Bad Bunny en I Like It, Balvin rindió tributo al reguetón con una serie de estandartes del género, incluido el éxito Gasolina (2004), del rey de este estilo musical Daddy Yankee.

"Hoy es un día muy especial", escribió el sábado en la mañana en Instagram."El último año, actué con Beyonce; hoy es nuestro turno, de los latinos y de los dreamers".

J Balvin se unió a una serie de cautivantes artistas latinos desde el escenario principal de uno de los festivales más importantes del mundo, incluyendo la banda mexicana Los Tucanes de Tijuana, la cantante chilena Mon Laferte, y la cantante cubana estadounidense Sabrina Claudio.Después de Balvin llegó al escenario Tame Impala, un grupo liderado por Kevin Parker, quien hace todas las voces e instrumentales en los temas de estudio de la agrupación.

Los músicos llevaron a los espectadores a un viaje teñido de ácido a través de un paisaje sonoro y visual ondulante.

El festival, que se realiza frente a las montañas de San Jacinto, también albergó varios actos electroacústicos, incluido el venerado y enigmático Aphex Twin.

Redaccion:Primacia.