El Rey León, de Disney 2019

 Y a pesar de todo ello, “El Rey León” no deja de ser una película sorprendente. Ciertas escenas son despachadas con demasiada celeridad, perdiendo en el proceso el tempo y el peso que ostentaban en el clásico. Pero sigue manteniendo la fuerza. La ausencia de algunos temas empañan de forma intermitente la inmersión, y la variación en determinadas letras aportan frescura. Es en realidad el material original -con sus referentes y sus personajes- el que hace de este live-action una de las adaptaciones más efectivas de la historia de Disney. ¿Qué aporta entonces al imaginario establecido hace 25 años? los medios actuales en el proceso de crear y rodar.

Los de burbank consiguen presumir de músculo técnico, el director termina por facturar todo aquello que no pudo por cuestiones materiales en “El libro de la selva”, y el espectador se deleita entre recuerdos cálidos. El estudio intenta con timidez implantar cierto perfume feminista dándole más peso a Nala Sarabi en la rebelión contra Scar, pero termina dejando que la cinta se asiente en espacios más conocidos y seguros. Cuando se crea una historia con el poder de la creación, la creación se mantiene firme en los años.

El Ciclo de la Vida se repite una vez más dando a luz a un producto de marketing perfectamente medido que enamora sin esfuerzo. Que se disfruta recordando, y que demuestra más de dos décadas después, el poder de una historia capaz de brillar por encima de ornamentos innecesarios.

Fecha de estreno: 19 de julio de 2019 (España)
Director: Jon Favreau
Año: 2019

 Redacción primac´çia