AD ASTRA CRÍTICA DE CINE POR: ÀNGEL MARTÍNEZ

AD ASTRA

Género: Ciencia Ficción
Año: 2019
Duración: 122 minutos
País: USA
Director: James Gray
Guión: James Gray, Ethan Gross
Fotografía: Hoyte van Hoytema
Música: Max Richter, Lorne Balfe
Productora: Coproducción Estados Unidos-Brasil-China; Plan B Entertainment / Regency Enterprises / Keep Your Head Productions / MadRiver Pictures / 20th Century Fox Film Corporation / New Regency Pictures / RT Features / Bona Film Group.Distribuida:20th Century Fox
Intérpretes: Brad Pitt, Tommy Lee Jones, Donald Sutherland, Ruth Negga, Liv Tyler, John Finn, Kayla Adams, Kimmy Shields, Bayardo De Murguia, Bobby Nish, Sasha Compère, Afsheen Olyaie, John Ortiz, Greg Bryk, Kimberly Elise, Loren Dean, Alyson Reed, Anne McDaniels, Ravi Kapoor, Lisa Gay Hamilton, Halszka Kuza

 

 

AD ASTRA

CRÍTICA DE CINE POR: ÀNGEL MARTÍNEZ
Cuando una productora o distribuidora, quiere darle un aire “cultureta” a una película, la bautiza con un nombre que te obliga a tirar de diccionario. En este caso le ha tocado al latín. Siempre tendremos al cura del barrio, para que nos aclare la incógnita.
Bajo un ardiente deseo del realizador James Gray, de convertirse por fin en un icono del séptimo arte, ha conseguido materializar una soporífera historia, que es un viaje a ninguna parte. Si de gastronomía hablásemos, Ad Astra, sería ese cocido de menú de carretera, en el que buscamos y rebuscamos, alguna tajadilla de carne amagada entre los garbanzos, para que nos aporte algo de sabor y de proteína. Pretenciosa, muy pretenciosa.


Le ha costado más de cinco años, encontrar la financiación, mayormente porque no la veían como blockbuster, y dudo que nadie la acabe viendo así. Han tirado de billetera, para mostrar un elenco, de minutaje cronometrado, para que te hagas una idea al comprar la entrada, y que salgas pensando, que te han timado. Esa ha sido la opinión unánime el día de su estreno en un cine de Barcelona, de cuyo nombre no quiere acordarme, porque vende las palomitas de maíz, a precio de gamba de Palamós.

Así el laureado Donald Sutherland, no se deja ver más de 10 minutos, en cartelera hay que engatusar (si se me permite decirlo) al espectador, con Brad Pitt, Tommy Lee Jones, que si un día, en su lugar ponen una escultura suya de cera, igual le dan un Óscar.

Cuando una productora o distribuidora, quiere darle un aire “cultureta” a una película, la bautiza con un nombre que te obliga a tirar de diccionario. En este caso le ha tocado al latín. Siempre tendremos al cura del barrio, para que nos aclare la incógnita.
Bajo un ardiente deseo del realizador James Gray, de convertirse por fin en un icono del séptimo arte, ha conseguido materializar una soporífera historia, que es un viaje a ninguna parte. Si de gastronomía hablásemos, Ad Astra, sería ese cocido de menú de carretera, en el que buscamos y rebuscamos, alguna tajadilla de carne amagada entre los garbanzos, para que nos aporte algo de sabor y de proteína. Pretenciosa, muy pretenciosa.


Le ha costado más de cinco años, encontrar la financiación, mayormente porque no la veían como blockbuster, y dudo que nadie la acabe viendo así. Han tirado de billetera, para mostrar un elenco, de minutaje cronometrado, para que te hagas una idea al comprar la entrada, y que salgas pensando, que te han timado. Esa ha sido la opinión unánime el día de su estreno en un cine de Barcelona, de cuyo nombre no quiere acordarme, porque vende las palomitas de maíz, a precio de gamba de Palamós.

Así el laureado Donald Sutherland, no se deja ver más de 10 minutos, en cartelera hay que engatusar (si se me permite decirlo) al espectador, con Brad Pitt, Tommy Lee Jones, que si un día, en su lugar ponen una escultura suya de cera, igual le dan un Óscar.

Eve McBride (Liv Tyler) es la esposa de Pitt, con cuatro frases, demasiadas en realidad.


La cinta trata de un astronauta, el comandante Roy McBride (Brad Pitt), que tiene a su padre, el también comandante Clifford McBride (Tommy Lee Jones) desaparecido en el espacio desde hace casi veinte años, es como el que se va a por tabaco, y la familia no le vuelve a ver el pelo. El gobierno de Estados Unidos, le encomienda la ardua tarea, de encontrar a su padre. Los motivos para buscar al páter familia, tantos años después, son algo peregrinos, mejor no reflexionar dos minutos, sobre el porqué, y seguir viendo la película.
Como la película tiene tan poca chicha, le han incrustado unas persecuciones al estilo Mad Max, que luego resultan intrascendentes
James Gray y Brad Pitt, han trabajado juntos por primera vez, lo intentaron en Z La Ciudad Perdida, pero por problemas de agenda de Pitt, no le fue posible, por eso o porque se leyó el guión.
Del director neoyorquino a parte de la película mencionada anteriormente, también lo conocemos por Two Lovers, donde los protagonistas eran Joaquin Phoenix, Gwyneth Paltrow, y aunque era un pastelón romántico, tenía su mérito.
Ad Astra, pretende beber de muchas fuentes, sin admitirlo siquiera, 2001 Odisea en el Espacio, Blade Runner. Todo por convertirse en la leyenda del cine que pretende, y que de momento no es.

Mi puntuación es de 2 ★★ (sobre 5) ★★★★★

Àngel Martinez