Editorial Octubre 2019 Jesús Pérez Marqués

Editorial Octubre 2019

Jesús Pérez Marqués

 

La verdad es que debería estar escribiendo de otras cosas, de lo que realmente sucede en esta trasformación irracional que me cuesta entender, entendiendo que no debo hacerlo por animosidad personal y no por o como aportación si no como lo he hecho siempre. No debería, no quiero, no puedo seguir sin estar dentro del código que forzado me ha traído hasta aquí y que a fuerza de presión han provocado este caos irracional de sensaciones nuevas que me llevan a situaciones inequívocas de cambios que no son asumibles a estados de materia firme.

Sería bonito explicar aunque no fuese con una lectura fácil los cambios trascendentales de situaciones incomprensibles en el común y cotidiano de nuestro propio existir, estando sin estar en el compromiso que rompí en la falta de promesas sin cumplir y de esfuerzos inhumanos a todo entendimiento racional.

Sé que les gustaría que descubriese, abriese, puertas nuevas para indagar en los espacios insólitos y salir de lo banal en la materia, pero como hacerlo si en el uso de su apreciación siguen estando igual que han partido y sin partir se aferran a lo poco que tienen como base de una base podrida por las enseñanzas cambiantes y escritas sobre tinta derramada en vano que emerge en una  continua renovación  que rompe lo anterior para no permanecer en lo cierto, en las  equivocadas formas de mantener lo mismo.

Es difícil mantener  los códigos cifrados que todos quieren que se resuelvan y a la vez que nadie quiere descubrir por la mera y dura razón de verdades que aún están escondidas o medio ocultas para quienes no quieren ni desean salir de donde están.

Sería fácil seguir, pero me niego a seguir sin marcharme a marcharme sin  entregar nada a cambio, sin disponer a sabiendas que en la encrucijada de conocimientos sueltos andan perdidos para con ellos y firme ante él que es quien verdaderamente le  importan, los sacrificios están delante y detrás de la vida, no solo para los que se quedan sino también para los que se van y eso duele saber que la suma esta siempre en la resta de nuestros actos que anduvieron andan y andarán en la lejanía del espacio que tienen que recorrer para llegar o acercarse más a  luz, que es lo único que puede hacerles ver el camino correcto y la salida de la oscuridad.

Lo tenéis todo, sabéis por encima de los de abajo y de los de arriba, pero seguís hay incapaces de salir y manteniendo las posturas del ensimismado en los dioses que habéis creado a costa de errores que mantenéis como verdad... y después, y más tarde y luego...

Si eso, juzgar, condenar y perdonar por doquier agarrando espacios de tiempos pasados, pero es solo estar en otra posición nada más que en otra situación que no os hace más sabios ni más fuertes porque todo es momentáneo causal y casual dentro de espacios comprometidos en reglas que apenas entendéis por no guiaros por la fuente real de la existencia infinita que une al universo con todo. El amor.

No recuerdo muy bien cuando lo escribí, no debería dar pistas, pero todas las pistas miran al cielo, las de ayer, las de hoy las de mañana.