Ayer me salude en el tiempo sin pensar que el tiempo no pararía. Jesús Pérez Marqués

Apoyar un poema de ayer con fotografías del hoy muestra las constantes de la vida para seguir viva.

Ayer me salude en el tiempo

sin pensar que el tiempo no pararía.

Que el tic tac del reloj cambia las horas

los minutos, los días y los años.

Y que el recuerdo solo, no vasta

para retener el tiempo en la memoria

donde lo mejor y lo peor se unen

 en el mismo espacio del yo

donde habitan intrusos esperando

saber lo que ya he sido o lo que seré.

Ingenua incertidumbre ajena

que prepara secuencias programadas

esperando tras ellas encontrar

similitud o salida.

El pasado futuro de ayer, me ha dejado las huellas

que etiqueto en la edad como presente.

Quien me iba a decir que lo que no se hoy

ya lo sabía, ya me lo había dicho

sin pensar ni si quiera que sería así.

Y si así estaba escrito, porque cambiar

 los cromos repetidos.

Se me anticipa un segundo detrás de las horas

será que con la edad ando tan despistado

que no recuerdo bien el principio del sueño

o es que ya ha terminado.

Jesús Pérez Marqués