Editorial Noviembre 2019 Jesús Pérez Marqués

Editorial Noviembre 2019

Jesús Pérez Marqués

Si me hacen repetir, por que no repetir puntos de partida donde no hay meta de salida ni de llegada. (Si estaba escrito) escrito estará, dos en una.

 

Me ha pedido un amigo que porque no colgaba alguna editorial en facebook,
yo creo que las fotografías en este momento me parece como una ventana abierta..
Pero me ha parecido bien complacerlo..
Editorial
No permanecer demasiado tiempo en un espacio, no dejar los espacios para los silencios, no dejar lo silencios para los hallazgos, no dejar pasar, pasar, pasar la vida encasillado en nada que los demás anidan.

El sino del antes y el después ahora no, ahora si, la rosa o el capullo, me quiere, no me quiere, me quiere no me quiere…? Demasiada incertidumbre entre los náufragos que van en un velero de papel remando en la dirección del compromiso sin ni siquiera pararse a pensar si el ser o no ser, si el estar o no estar, tan solo forma parte del recorrido marcado por los demás.

Otras lecturas, algo está cambiando, se van abrir ventanas, parece entrar la luz, es diferente todo a la nada o es la nada el espacio más singular. Al principio cuando todo parece más insólito, cuando al revés del revés de las intenciones provocas pueden traer encuentros diferentes a los pretendidos.
Cuando por no hacer, y habitar el espacio del momento, momentos que hay que apechugar para salir, uno puede quedar siempre detrás al no asumir compromisos, o esperar la caída hasta el fondo para luego recoger el fruto de las resignaciones y sufrimientos y redimir al absurdo encasillando a una cadena el futuro.
Es fácil desde aquí ser uno más y hablar, hablar y hablar, son las mentiras de la realidad donde caemos para permanecer. Como todo hasta ahora forma parte de reglas creadas para jugar los mismos y después que haremos con el después cuando las reglas sean fin y principio.
Cuando por fin intervenga un juez detrás de nuestro proceder y la conciencia colectiva como ahora nos persiga pero sobre lo justo o lo injusto. Por no decir la nuestra que puede ser peor si le damos la luz y el color que se encuentra.

Que harías tú contigo y con tu proceder si supieses que en un momento del camino, un poco más adelante, en frente, tan solo una simple distancia de tiempo tuvieses que enfrentarte a ti, con tu verdad y con tus hechos, con tu persona y con tu verdadera identidad.
Que te dirás, que le dirás, que les dirás, que pondrás como justicia al equilibrio con los demás, o contigo o con El, acaso la ignorancia, acaso el no saber, o simplemente es eso, eso que ves y no lo quieres ver.

Porque a mí se me han gastado las promesas, ya habéis gastado el saldo que os entregue, si la justicia ha de ser eterna, eterno es el camino que debo proceder. Si el nuevo mundo está al otro lado de la esquina, y cuando vayas cargado de conciencia has de volver, dime que harás con la inocencia y el absurdo de haber desperdiciado tanto tiempo por culpa de un ser que ni siquiera querías ser.
Mañana es solo un día, mañana, son solo unas horas, mañana puede ser hoy y a la vez ser todo diferente a lo que siempre has tenido presente. Por desgracia el hoy del ayer se olvida y el de mañana también y solo queda el espacio que viene y va en el recorrido de cada presente.

Si pudiera existir una razón se ha perdido con la propia razón que carece de sentido y los sentidos perdidos como la razón hay que volverlos a reactivar como una silueta que está detrás esperando la magia de lo que vas a desear.

Delante o detrás, en la luz o en la sombra, lo que se ve y lo que no se ve, está presente, a nuestro lado, incapaces de descifrar los signos que deparan nuestro propio futuro.

 

Jesús Pérez Marqués

Noviembre 2019 reeditada

Es la hora, ahora es la hora, el momento, quien, quien va a dar el primer paso, solo hay que dar uno, y ser el primero, porque los demás vendrán seguidos.

Punto de salida y de retorno, es el momento de iniciar las bases donde el equilibrio real conjuga con lo que nos ha caído encima, que no es poco ni mucho, no es ni más, ni menos que la propia evolución y el establecimiento de lo ya escrito y proclamado.

Pero si no leemos ni siquiera los que está escrito, ni lo actual, ni lo serio, como entender de momentos y horas si tan apenas nos dejan tiempo de reflexionar el porqué de todo lo que ocurre, el porqué de todas las incertidumbre, de tantas irracionalidades, de tantas sin razones y justificaciones vacías donde solo hay recorrido perdido en distancia de la luz.

Otra vez vuelvo a ponerme trascendental con la que está cayendo… Y si no lo hago me pierdo en banalidades donde la guerra de intereses justifica cualquier acción por muy impropia que sea, por mucho que perjudique a la mayoría, por más que nos afecte a todos.

Si todos los espacios están profanados, donde marcar la línea del respeto, de los hechos, de la verdad… Dios, donde esta Dios, si cada uno lo imparte a su interés y los intereses se esconden en bondades ajenas para esconder la verdadera maldad del yo propio y ajeno que nos incita a no poder ver más allá del día a día, de la razón ajena, del pan que nos venden, de las penalidades que nos obligan padecer, y de los robos continuos a nuestros deseos más profundos en la propia voluntad de ser y hacerlo mejor.

El bien y el mal mezclado en intereses donde todo está bien y todo está mal, todo vale para seguir y seguir es deambular en el propio interés que lo quieren convertir en la propia necesidad de comer. El poder de nuevos mundos, nuevas economías, nuevos conceptos que tan poco han sabido estar a la altura del momento y de la situación, todo lo contrario. Detrás de una imposición no puede venir otra justificándose en distracciones y sometimientos involuntarios.

Materia o espíritu, trascendental, o material, si me alejo del entorno solo veo distancia y a la vez obligaciones que nadie quiere asumir consigo mismo. Dios está dentro de nosotros y le debemos dar cabida para de una vez por todas reconocer nuestra parte espiritual que necesita entenderse con la material para conjugar y consolidar el ciclo del cual queremos huir y del que no podemos escapar.

La fuerza de la materia tiene mucho poder, mucho, pero la fuerza de las energías del espíritu y la redirección de nuestras voluntades propias o ajenas también, casi diría más mucho más.

Pero por encima de todo y de todos está El, Todo lo que hemos aprendido desde dentro y desde fuera, con conocimientos no escritos y más… desde los dos lados, solo han servido para estar como estamos y hay que reconocer que escondernos en la verdad y la mentira de otros no nos ha llevado a ningún lado.

Que El Dios Materia que conocen y conocemos en su infinita bondad de la cual se ha abusado tanto, tan solo es el reflejo de su imagen en materia…

Quien tenga oídos que oiga” y quienes no los tengan que estén atentos.

Es la hora, ahora es la hora, el momento, quien, quien va a dar el primer paso, solo hay que dar uno, y ser el primero, porque los demás vendrán seguidos.