Luis Enrique nuevo seleccionador nacional, feliz en su regreso a los banquillos.

Luis Enrique ha regresado a su cargo tras ocho meses de sufrimiento. El 29 de agosto falleció su hija y en septiembre rompió su relación con Moreno, el hombre que le sucedió en el banquillo bajo condiciones nunca demasiado aclaradas, tal vez por la complejidad intrínseca de la situación. “Robert Moreno fue desleal”, juzgó Luis Enrique, más delgado que de costumbre, pero trasluciendo energía, en la conferencia de prensa multitudinaria que ha ofrecido este miércoles en Las Rozas. Lo secundó Luis Rubiales, el presidente de la federación, y José Molina, el director deportivo.

Luis Enrique tomó la palabra para iniciar el acto con una exposición desgarradora. “Es un día muy especial para mí y mi familia”, comenzó. “Vuelvo a terminar un proyecto que inicié en su momento [fue nombrado en 2018, tras el Mundial de Rusia]. Me veo obligado a dar muchas más explicaciones de las que me hubiera gustado. Soy una persona que huye de polémicas. Pero me veo obligado porque esa polémica está generada por una persona que trabajó conmigo durante muchos años dentro de mi staff. Intentaré ponerme en su lugar, no solo en el mío. El único responsable de que Robert Moreno no esté hoy en mi staff soy yo. Ni Luis Rubiales ni José Molina, ni la federación, han tenido nada que ver en esta decisión”.

“El desencuentro con Robert Moreno acontece el 12 de septiembre”, prosiguió. “Es el único día que tengo contacto con él en estos meses. Nos reunimos 30 minutos en mi casa y percibo claramente que quiere hacer la Eurocopa. Desgraciadamente no me pilló por sorpresa. Lo veía venir. Intenté ponerme en su lugar: lo entiendo. Entiendo que le haga ilusión ser seleccionador nacional, entiendo que sea la oportunidad de su vida, porque ha trabajado mucho y es ambicioso, y ser ambicioso en esta sociedad es una cualidad a valorar. Pero para mí es desleal. Yo nunca lo haría. No quiero a nadie con esas cualidades en mi staff. La ambición desmedida no es buena en mi staff. Le respondo que ya nunca más le veo como segundo en mi staff y le digo que estoy fuerte. Que quiero volver a trabajar. Que no sé si tendré ofertas. Que lo tengo claro. Que voy a volver al fútbol. Acabamos la reunión de manera cordial. Sin problema. Y a continuación llamé a cada uno de los miembros de mi staff porque quise darles mi opinión”.

“Todo esto cambió a finales de octubre cuando me llamaron el presidente y Molina para que nos veamos en Zaragoza", explicó. "Tuvimos una reunión muy agradable. Siempre recibí muestras de cariño y lealtad de todos en la federación. Las primeras palabras que les dije fueron: ‘Estáis exentos de cualquier compromiso conmigo’. Ellos me mostraron su interés de que pueda volver y yo les expuse mi punto de vista. En Zaragoza ellos perciben claramente que sí que quiero volver; que estoy preparado y tengo ganas”.

“No me siento orgulloso del modo en que acaba esta historia", concluyó. "No me gusta ver sufrir a las personas. Me siento responsable de esto”.

"Rápidamente me di cuenta de que la vida continúa"

Luis Enrique anunció que acaba de firmar un contrato que le vincula a la federación hasta "después del Mundial de Qatar", de 2022, y que no tendría inconvenientes en seguir más allá, si todos están conformes. Informó además de que el gaditano Jesús Casas, hasta ahora su analista, pasará a ocupar el cargo de Robert Moreno como segundo entrenador de España. Indicó también que suma a su equipo a Aitor Unzué [hijo de Juan Carlos, su segundo en el Celta y el Barça] en calidad de analista. Por lo demás, dijo que su "staff" permanecerá inalterado. "Hace un año sí que hubo que hacer cambios", dijo. "Ahora hay que seguir en la misma línea. Tenemos un gran equipo".

 

Redacción primacía.