Europa Bull Un montaje lingüísticamente sorprendente a partir del mito de Europa y de su ebullición actual

Europa Bull
Un montaje lingüísticamente sorprendente a partir del mito de Europa y de su ebullición actual

Esto es un francés, un alemán y un italiano … Y un holandés, y un danés y un belga … Y un griego y un finlandés, y un español y un portugués … y un sueco, y un polaco, y un irlandés, y un austríaco, y un rumano, y un luxemburgués, y un esloveno, y un croata y un húngaro y un checo y un eslovaco, y un letón y un lituano y un estonio … y un búlgaro, y un maltés, y un chipriota y un … británico, que van de la mano, pero -además de uno- ya le empieza a sudar.

Es, Europa en sí, un chiste? Nos debería hacer mear? O debemos cagar?

Tal vez allí, cogidos de la mano, unidos bajo el nombre de Europa, nos podríamos explicar el mito que nos bautizó: el que narra la historia de un Dios todopoderoso que, ardiendo de amor por una chica fenicia, viajó a las costas del actual Líbano (o Siria) … y bajo el aspecto de un inmenso toro, la raptó cruzando el Mediterráneo y, llegados a Creta (o Lampedusa …), la violó. Y es desde … que Europa hierve.

Parece una olla a vapor que silba y hace señales de humo. Europa retumba, está a punto de reventar. Es una olla de grillos. Un batiburrillo. Y de tanta rumor, ya no se siente la alegría del himno; ya sólo notamos la sordera de su compositor.

Un autoritario toro blanco raptó Europa, y tal vez ahora nos damos cuenta de que no lo sabremos nunca domesticar.

Jordi Oriol
Autor y director

Espectáculo ganador del XII Premio Quim Masó a proyectos teatrales.

Redacción primacia.