Filosofía cuántica (Cuando la vida es vida por si misma) Jesús Pérez Marqués

 

Filosofía cuántica (Cuando la vida es vida por si misma)

Jesús Pérez Marqués

 

Y paso por mi mente, sin pesar realmente lo que pasaba FILOSOFÍA CUÁNTICA y me quede pensando, cuanto, cuanto, cuanto, ha venido y se ha ido sin esperarlo.

Si lo expongo en el momento actual, tendría que definirlo en tres fases.

Contando desde la cero, acero que has servido para cortar pan, y lo demás ni te lo digo que de sobras lo sabes, que ya forma parte de la vida moderna, cuenta, cuenta, cuenta, los que se han ido no están y los que están no cuentan o ya estaban contados…

Como voy a caer en la cuenta de la cuántica si todo viene y se va contando, ¿Qué? Si aun teniéndolo delante no lo puedes ver.

Tanto, tanto, tanto y a la vez solo miramos donde nos dejan ver, lo que creemos ver, lo que omitimos de lo que vemos o nos hacen ver para no creer.

Si no digo nada y te lo hago ver, sabrás el camino para luego volver, porque te has ido, lo se

Y la distancia es el recorrido del hoy, el de ayer, el de mañana si aún recuerdas el hoy perdido en la filosofía del otro día que ya paso.

 

Casi, mejor empiezo por la fase uno:

FASE UNO

Si me miras a mí y ves a otro, es que el otro se quiso hacer pasar por mí, no era yo.

 

Opiniones Sobre la filosofía cuántica

 

Eduardo Limón

La física cuántica es la ciencia que nos explica cómo funcionan las cosas más pequeñas, tal como esos mismos átomos que lo componen a todo.

Partiendo de ambos preceptos, podemos comprender que la física cuántica nos dice que un átomo y los electrones pueden estar en varios sitios a la vez, que la naturaleza impone un límite a lo que podemos ver, que hablamos de probabilidades, no de certezas, y que, con respecto a la realidad, es nuestra obligación el cuestionarnos muchas cosas. Por ejemplo: ¿existe la realidad cuando la observamos, cuando no la observamos y ésta es igual a lo que observamos?

La física cuántica es, incluso, contraria a nuestra intuición o a lo que hemos concebido

  1. La física no nos explica los misterios del universo, pero nos mueve a ser más atentos en torno a su funcionamiento. Nada está inamoviblemente establecido, ni las leyes religiosas ni las normas físicas.
  2. Creemos que existe una realidad sólida; sin embargo, ésta puede llegar a ser inmaterial o invisible para nuestra mirada humana.
  3. Todo lo que consideramos real es solamente una experiencia que para nada asegura que nuestras percepciones coincidan con lo que está afuera.
  4. La realidad es un gran campo de potencialidades infinitas. Sólo se materializa lo que se observa.
  5. Sólo somos conscientes de una pequeña parte de información; nuestras percepciones son selectivas.
  6. La realidad es creada por nosotros de acuerdo a nuestras experiencias y reminiscencias.
  7. La materia no es algo estático o predecible; en el mundo subatómico hay un caos del que no somos conscientes.
  8. Podríamos decir que la materia es un pensamiento; lo que conforma a las cosas son ideas o conceptos.
  9. Cuando no miramos la realidad, todo lo que hay son ondas de posibilidades. Cuando la miramos, hay una elección, una partícula de experiencia que nos presenta una faz de todas esas alternativas.

 

John Horgan

En la antigua Grecia, Platón intentaba elaborar y explicar su método para alcanzar la verdad merced a inacabables charlas con sus discípulos. Leonard Mandel, de la Universidad de Rochester, podría ejemplificar la distinta forma en que actúan los físicos actuales. Él y sus estudiantes pasan incontables horas inclinados sobre una gran mesa metálica intentando alinear un láser con una complicada red de espejos, lentes, desdobladores de haz y detectores de luz.

Pero las cuestiones que se plantean en su laboratorio, abarrotado de equipos, no son menos profundas que las consideradas por Platón en su herboso patio. ¿Cuáles son límites del conocimiento humano? ¿Influye de alguna manera sobre el mundo físico la percepción que tenemos de él? ¿Hay aleatoriedad en el universo o todos los sucesos están predeterminados?

 

 

Juan José Ibáñez


En vaya lío me he metido. Desde que apareció en el Boletín de Noticias mi+d el artículo Nuevas herramientas para ampliar la percepción de la realidad escrito por Alicia Montesdeoca, en el que hablaba de filosofía cuántica, supe que tenía que hacer un post para aclarar que se entiende por tal. Comencé hace meses con una nota introductoria que llevaba por título: “Observaciones Científicas: Concepción Popular y Aportaciones de las Neurociencias”, para seguir no hace mucho con otro más general “Filosofía de la Ciencia versus Filosofías Científicas”.

Y lo que es más grave, tengo ahora más de diez libros sobre la mesa escritos por los autores que citaba Alicia”, que al parecer lo redactó en el “País de las Maravillas”. Y ciertamente que me los leí todos hace años. Intento poner orden tras buscar en Internet información, pero nada. ¡Nada de nada! Documentación hay mucha, pero páginas rigurosas sobre el tema muy pocas.

No existe tal filosofía cuántica. Tras leer la noticia, supe inmediatamente que se encontraba relacionada con el éxito de la película-documental: ¿Y usted que sabe? Antes de comenzar a narrar brevemente la historia, tan solo mentaré que en la Web en castellano existen 27 entradas por 65.800 en inglés. Eso sí, sobre el film, hay muchas más que acerca de la supuesta “filosofía” ¿Será posible que una obra cinematográfica de lugar a que el ciudadano crea que exista realmente tal filosofía?

Como una Introducción

FASE DOS.

Poder salir donde ya hemos estado, a medias, atados, encerrados en un futuro sin pasado.

Si me hubiese ido podría volver, donde está el camino del que ya te has ido y no te dejan ver.

Lo blanco, lo negro, lo visible, lo invisible, lo que tengo ahora lo que tuve ayer, lo que no he tenido, lo que deseo tener.

Yo no tengo nada, “¿Y usted que sabe?” Una película sin terminar que no me quiero perder, que, aun sabiendo el final, sé que no lo sé.

 

Pasemos a la fase tres

 

FASE TRES

El trino, asociación de ideas que nos llevan a lo que nos han enseñado o hemos aprendido. Dando por hecho el hecho de lo que intuimos sin contar lo que se han llevado, como se ha distorsionado y si ha sido o no ha sido real la percepción de los sentidos que lo han asimilado como tal.

En el recorrido encontré una lámpara y al frotarla me dijo, te daré un Loro y un Pingüino, para que sigas con frac todo el camino.

Y un rábano, y un plátano y una manzana y no sé qué más, pero no me dio la hora ni lo que deseaba de verdad.

Me voy y vuelvo, que ya puedo salir.

Todo es vida en la vida, lo que ves y lo que no ves.

Donde miras o no quieres mirar, una cuenta cuántica entre lo material y lo espiritual que mezcla los sentidos con otra realidad.

Fase uno, lo deseado, la vida.

Fase dos, el ímpetu de Ser, sin poder pensar, sin poder ser.

Fase tres, la madurez con todo lo vivido, la vejez, lo inesperado, aun sabiendo que así va a ser.

 

Cuando la vida es vida por sí misma, lo demás está de más, al no pertenecer la otra realidad a la propia vida que quiere continuar.

 

Jesús Pérez Marqués

7 de Junio de 2020 para primacía Julio