DÍAS DE RAP por Ray Niebla

DÍAS DE RAP  por  Ray Niebla

Observo que a las chicas les gustan los malotes,

Y dicen que les gustan porque son unos machotes,

Que las divierten, que las achuchan, que les dan caña,

Y no se aburren porque siempre estan de farra.

 

Observo que a las chicas no les gustan los buenos

Y dicen no gustarles porque son unos borregos

Porque se aburren, porque son lerdos,

Porque no saben ni bailar ni enamorar, sólo el cateto.

 

Y se cierran los bares, y hasta las discotecas y fines de semana

La pasan son sus tetas lanzadas a la fiesta, borrachas,

Enlazadas, con el porro en la boca y la chancla ensamblada,

Beodas en sí mismas planchadas de estocadas, con la entrepierna

Obstusa de tantas penetradas.

 

Pero los aman, porque son divertidos, son la leche, valientes

Y no les importa nada. Son lo que siempre quisieron, lo que

Vieron en las series canallas, de aquellas medias noches

De aquellas escapadas jodiendo en vulva abierta

Con la huella tapada de sentido común y voluntad anulada

 

Qué harían con los pardillos, que se quedan en nada, soltando

Sus pasiones, sus querencias amadas, en tardes de paseo, bibliotecas

Paradas en medio de la urbe que te pide putadas, tardes de medias

Fuentes, tardes de burro y nada, de conversaciones,  futuros,

Niños y tartas de nupcios, casamientos y casas.

 

Dias de sacrificio, de trabajo, de reuniones falsas en familia

De niños y de hermanas, de barbacoas y salsas, de apoyos

Fraternales, de ayudas sin pedir nada. De padres  ya mayores

Que más que bien las tratan.

 

Aquello no es vivir, aquello es morir de aburrimiento y farsa

Y lo prefieren, y lo saludan, porque  tienen sus vidas como

Las heroinas que tanto les gustaban. No saben que la vida

Les da lo que soñaban. Y aunque el ojo morado y los brazos

Tullidos, y los cuarenta años ajados y vendidos ya no son lo

Eran,  se sienten que han vivido.

 

Aunque ahora saben que mal, pero ya han sucumbido,

Ya no tiene remedio, están abandonadas con siete criaturas

Con  un mandil con manchas, y cada criatura de un padre

Diferente, en la busca del  malote que siempre las defrauda

Porque su elección errónea las tiene desfasadas.

 

Pero nada cambiarían por todo lo que han hecho.

Se miran al espejo y ven sus propios egos, maldiciendo mentiras,

Envejeciendo a pelo de los burros que las han babeado,

Que las han maltratado, que las han trajinado hasta la saciedad

Le han sacado la pasta, el guapo, el bailarín, el mentiroso

Imbecil que le dio buenos besos, besos de malandrin de

Penoso individuo que nunca trabajó y nunca se limpio de ser

Un predio esteril.

 

Está en la cincuentena, y ve la depresión que le azuza la vena

Del cuello arrugado y sin compensación.  Y se acuerda, de aquel

Socio aburrido que le pidio permiso para poderla amar, y se rio

De él, porque era un patán, según su apreciación. Buen padre,

Buen amigo, buen socio, buen profesional, pero muy aburrido.

 

Se asoma a la ventana y en la calle ve pasar a un buen

Especímen de malote animal, y sus ojos se pirran, sus  hormonas

Se exaltan, su sentido se enerva, su calentura va,  de menor a mayor

No puede controlar su travesura. Es sólo una mujer fatal.

Eso es lo que es y nada le  hará cambiar.

 

A lo lejos se escucha una canción que dice:

 

«Tu haces tu realidad, tú eres dueña de tus sueños

Si no te van bien no  hagas lo mismo con ellos.

¿Que hiciste con tu vida? Cambia, ve por otro camino

Si la direccion es la misma, siempre será el mismo destino…

 

 

Ray Niebla