Editorial Enero 2021 Jesús Pérez Marqués

Editorial Enero 2021

Jesús Pérez Marqués

Otra nueva vacuna para empezar el 2021

 

La verdad que escribir de una vacuna en este momento y en este principio de año 2021 se convierte en un tema delicado y que aun tratándolo como se suele decir con pinzas, siempre puede haber o abra o malinterpretara las opiniones personales de escribir sobre una vacuna en tiempos del inicio de la lucha contra el coronavirus o Covid 19 con una, que se ha convertido en varias y que según las determinaciones políticas van a parar a laboratorios distintos según composición o intereses.

Que el virus hay que detenerlo y por mediación de las vacunas podamos contrarrestar y parar definitivamente esta lacra que nos ha tocado vivir a toda la sociedad es esperanzador.

Aun con los miedos que la mayoría tenemos por culpa de los intereses y la desinformación que nos arrastra a otros miedos peores en la intencionalidad de crear un caos aun mayor por algún o algunos medios y redes.

Que la ciencia y la medicina se hayan convertido en moneda de cambio para mantener el equilibrio de la vida en la vida como dogma a seguir sin seguir a todos los engranajes que nos han traído aquí, en una sociedad saturada de conflictos externos e internos que rompen todo lo establecido hasta ahora y en espera de toda la tecnología nueva que está por llegar sin pararse a pensar en espacio tiempo y caducidad del cuerpo humano. No deja de ser paradójico.

En el engranaje de millones de años los eslabones de la cadena han sido forjados con toda clase de herramientas que a su vez volvían a ser forjados al molde de la materia y asumiendo en cada época lo que tocaba vivir sin preguntar el por qué y el cómo, y a quien lo hacía, lo callaban o lo hacían desaparecer, pero eso también lo hemos asumido como normal por que

“La vida es así” y en verdad no es así, porque pese a todo lo que la propia materia ha desarrollado para mantenerse en la fuerza del poder de la propia materia, siempre ha permanecido la vida y el amor que ha perdurado siempre.

Temerosos de los efectos que la vacuna pueda provocar vamos a empezar un año esperanzador, donde el bien o el mal que pueda producir viene arrastrados por un año de cuarentenas continuas, mascarillas y cierre de locales y negocios, motivo más que suficiente para desear que hayan acertado y podamos volver a la normalidad, si por normalidad se considera la vida que llevábamos anteriormente.

En tercera persona y como si fuese ayer aún estoy deseando un mundo más justo, más humano, más honrado consigo mismo para enfrentarse a esta nueva realidad y que pese a todos los periodos anteriores y con ellos como salida propongo una nueva vacuna, la de ver la vida como vida y el amor hacia ella y hacia nosotros mismo sin la necesidad de caer en la opresión y vivirla con aquello que nos hace estar más vivos, más felices, más dichosos de haber nacido y poder libremente elegir los espacios donde encontramos la paz interior y nos une con el universo.

Todos formamos parte del todo, nuestra propia contradicción no debe de ser la de los demás porque los demás han de asumir las suyas, y encontrar la forma de estar en paz consigo mismo y con su entorno.

Y la verdad es que mientras llega el futuro podemos mirar en otra dirección con más esperanza para el hombre en las generaciones venideras para no ser arrastrados a esta sucia corriente que nos quiere arrastrar.

Jesús Pérez Marqués