Editorial mayo. Jesús Pérez Marqués

 

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Editorial mayo

Jesús Pérez Marqués

 

No debería escribir ahora, en todo caso dentro de un rato. Acabo de ver un programa de televisión “El hormiguero” y en estos momentos estoy influenciado por el programa, por el presente, por el pasado.

En medio de problemas familiares serios, de una pandemia y de un mundo distinto como parte de salida cuando ya se tiene una edad. No debería pensar influenciado por un programa de tv, por un momento, o una visión distinta o similar en el propio proceso.

Pensar ahora en que listos han sido los listos responsables de que estemos así. O si han sido listos y lo comido por lo servido cuando me vaya tú te quedas aquí.

No debería de escribir ahora, en todo caso dentro de un rato. A lo mejor me cambian las ideas y el momento posterior es distinto al que era y del que fui y del que soy hay un espacio donde borrar todas las huellas.

Como la propia vida, punto y seguido detrás de una coma, como punto de partida, el cuándo y el cómo se repite a diario y ayer recordando quien era me olvide de quien soy.

Un nombre y apellidos para toda una vida y si…  No, no quieras esta noche contar las estrellas que son muchas y además solo se ven la mitad de ellas.

Pero no hablaba de eso, era de otra cosa, lo más seguro el Ego no se compra, ni el Amor, ni un minuto de tiempo cuando marca la hora el Reloj.

Lo más seguro es que contando estrellas me perdería entre ellas sin hallar el futuro, pero contando estrellas, no cuento ovejas y puedo seguir soñando cuando me dejan.

Cuando quiero no puedo, cuando puedo no me dejan, cuando me dejan ya no les hago caso para que escuchar lo que de ante mano sabes que no interesa, mejor hablo del tiempo, o de la naturaleza, o me doy una vuelta por mi cabeza y me marcho de aquí. Ayer estaba contento de todo el esfuerzo de un día propuesto para ser así.

Hoy un poco cansado, pero no he parado y he llegado aquí. Y aunque no era el momento he decidido escribir y por no escribir de lo que dije ayer, me he visto en el ahora difamando ideas que vienen y van buscando encontrar la misma salida y si acierto alguna ya seremos dos o tres, no más, ya lo sé.

Que por eso escribo y si doy en la diana, el punto de partida es el mismo en el que comencé, aunque el recorrido lo guarde en secreto.

No es que quiera esconder nada, desde el alma todo se ve, como la mayoría cada uno sabe su cómo y su por qué.

 

Jesús Pérez Marqués