OTRA RONDA (Druk) CRÍTICA DE CINE POR: ÀNGEL MARTÍNEZ

OTRA RONDA (Druk)

Género: Drama social
Año: 2020
Duración: 116 minutos
País: Dinamarca
Director: Thomas Vinterberg
Guión: Tobias Lindholm, Thomas Vinterberg
Fotografía: Sturla Brandth Grøvlen
Productora: Coproducción Dinamarca-Suecia-Países Bajos (Holanda); Zentropa Productions, Topkapi Films, Film I Väst, Zentropa International Sweden, Det Danske Filminstitut, Eurimages, Svenska Filminstitutet, Netherlands Film Production Incentive
Intérpretes: Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Magnus Millang, Lars Ranthe, Susse Wold, Maria Bonnevie, Dorte Højsted, Helene Reingaard Neumann, Martin Greis, Magnus Sjørup, Mercedes Claro Schelin, Frederik Winther Rasmussen, Silas Cornelius Van, Albert Rudbeck Lindhardt, Aksel Vedsegaard, Aya Grann

OTRA RONDA (Druk)

CRÍTICA DE CINE POR: ÀNGEL MARTÍNEZ

A juzgar por el título y el cartel de cine, parecía la introducción a una versión sueca, de Resacón en Las Vegas (Todd Phillips). Pero nada más alejado de la realidad.
El realizador danés, empezó con mal fario, ya que su hija de 18 años, y actriz de reparto en la película, falleció 4 días antes del rodaje. Pero las personas de raza, los artistas que tienen un mensaje que transmitir, se crecen ante la adversidad, por muy dolorosa que sea. Ha rociado esa agonía espiritual y representa la columna vertebral de la película.

En sus anteriores trabajos La Comuna (2016) La Caza (2012) donde en esta última, su protagonista fue también Mads Mikkelsen, desdibujaba el concepto de la complejidad humana, y sigue con la misma habilidad, para enseñarnos lo tremendamente simples que podemos llegar a ser, en nuestra rutinaria vida.
La trama es la siguiente: unos profesores de instituto plenamente desmotivados, hastiados por la rutina, que día a día, han ido consumiendo sus vidas, y enterrando sus sueños, esperando una jubilación, que apenas se vislumbra en la lontananza, deciden dar un paso al frente, aunque resulte descabellado.
Un día, uno de ellos, sugiere tomarse una copa antes de dar una clase, lo que conocemos por ir “achispadillo”, vamos, lo que hacemos los viernes al mediodía, para sobrellevar nuestra existencia. Todo camuflado en un experimento científico (el que no se consuela, es porque no quiere).


Me encanta está película, su guión, impecable a cargo de Tobias Lindholm, del mismo Thomas Vinterberg, ya que concede a unos adultos volver a ser chavales de instituto, con sus juergas, a la altura de sus alumnos. Seguro que los grandes maestros griegos, no habrían aprobado ese comportamiento docente. Pero sólo se vive una vez.

Tal vez su punto de giro, es algo, si no predecible, si de esperar, dentro del rigor de una tragicomedia.
La fotografía es tan buena, que podría entenderse todo el film, solamente visionando los fotogramas. La directora Sturla Brandth Grøvlen, premiada en el 2015, con el Oso de Plata por su Contribución Artística Sobresaliente en Cinematografía por Victoria de Sebastian Schipper, y premio del cine alemán, a la mejor dirección fotográfica.


Me gusta su alquimia, no es una moraleja sobre el alcoholismo, ni una deliberada promoción del beber. Es simplemente una historia cercana, creíble. Nos identificamos fácilmente con alguno de los personajes, o con todos, según nos encontremos.

Un conflicto familiar, es la resaca que sufre Martin – Mads Mikkelsen- con sus hijos y con su mujer, especialmente con ella. ¿Algo predecible? Pues si. Pero casi imprescindible, a veces no querer resultar típico, puede conducir a un error por la culpa del ego, en pro de una originalidad que pocos directores tienen.
El remake–– está ya firmado/facturado por Hollywood, que no se cansa de destrozar películas geniales, sin importarle su procedencia.

Qué ha sido del paseo de la fama Californiano, antaño sólido como la gran muralla China, hoy apuntalado por filmes de bajo presupuesto. Aunque sea un crimen, el que van a cometer, ganarán dólares. Quién puede igualar la promoción yanqui, capaces de vender estiércol a precio de caviar iraní.


Finalmente, y como muchos nos alegramos, ha ganado el Oscar a mejor película de habla no inglesa.

No perdáis la ocasión de verla
Mi puntuación es de 5 (sobre )
Àngel Martinez