Editorial Junio 2021 Jesús pérez marqués

 

Editorial Junio

Jesús Pérez Marqués

 

 

Hoy el postre es que me calle, ni mejor, ni peor. Ni enemigo ni amigo, ni de amor ni de ayer ni del hoy.

Baya dilema para seguir en la frecuencia ajena que habéis sintonizado en todos los canales. Dejar alguno libre para oír otra cosa, o dejar a los poetas y filósofos muertos y no para distorsionar sentidos. Que al menos quede algo, donde amarrarse a un hilo y seguir estirando, aunque sea muy fino. Si el ovillo es muy gordo, más recorrido donde buscar respuestas que tengan sentido.

Aunque ya no se lleve, aunque no esté de moda, aunque sea distinto Babel quedo en historia y una historia de hoy, me hace ponerle fecha al recorrido, cuando nunca se sabe, cuando todo está escrito, yo me pongo a pensar, si tiro la toalla o sigo, si me pongo la vacuna o me vuelvo negacionista. El diluvio universal, la caída de Roma, el Rey de los Unos o una tila a las cinco para calmar el efecto del Brexit.

Sera que me han tocado, como a la mayoría y ando dando tumbos en lo que se, en lo que soy, en lo que sabía, o es un mero cabreo por no tomar las riendas y decir “hasta luego Lucas.”

Que a Él no le puedo fallar, ni se me ocurriría, pero a ti si, Si, y esa es la cuestión que el Covid 19 ya está trayendo bastante presión como para echarle más piedras a tu mochila, que si lo miras bien es la tuya y la suya no la mía.

Eso lo convierte es historias propias, quien lo diría, tanto dolor almacenado sin salida.

Tanta salida con restricciones y mascarilla que olvidamos la historia que será historia como tantas otras en la vida.

Al final habéis conseguido que me calle, que lo deje todo en un mero cabreo sabiendo que las piedras las tiran lo feos, provocados por los guapos que esconden la mano luego, como lo feos. Y luego decir como siempre (Yo no he sido) tan solo te lo he propuesto. TU HAS CAIDO.

Como ya dije un día, el equilibrio del desequilibrio, para que lo diría si no se ve en la tv y en otros medios no se mira. También dije que era otra cosa y aun no llovía.

Pero, el sexto sentido, la séptima puerta, la novena profecía, escribir un poema es lo que me da siempre vida, recuerdo que no encuentro uno que me dio sus alegrías

Estas pariendo madre/ Madre de todos los hijos/ estas trayendo a esta vida/ a un hijo que hay que enseñar/ Cuando haya aprendido todo/ Solo ha de saber gritar/ Porque no callamos todos/ y aprendemos la verdad/ Estas pariendo madre/ ya lo sé que estas pariendo/ Y con esa misma sangre/ que tu llevas en el cuerpo/ vas  a dejar una flor/ para que la pudra el tiempo./Que lastima tanto amor/ para tan sufrido infierno. /

El poema es mucho más extenso, y con más simbolismo, pero ya aparecerá. Lo escribí cuando tenía 18 años y la verdad no es que estemos mejor.

En definitiva, la vida de eso se trata de estar mejor, encontrar la forma donde evadir espacios como esta noche, como hace un rato que me quise ir y ya me he encontrado.

El propósito de ayer, lo que hare mañana, lo que quiero hacer hoy o dentro un rato, que hasta sin saberlo tengo los pelos contados por si me falta alguno poder ir a buscarlo.

Y ese es el dilema, no necesito llamarte por tu nombre para saber quién eres y de los apellidos con el tiempo se pierden.

Todos los que tienen que estar, están contados, y los que no cuentan, lo tienen ahora más fácil con las calculadoras, con la red, con internet, con lo que saben y lo que pueden saber.

Si ayer éramos cinco, hoy solo quedan tres.

Jesús pérez marqués