Que por andar andando donde anduve… Jesús Pérez Marqués

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Que por andar andando donde anduve me marche y no me voy a quedar ahora, aunque quiera que lo sepas esta vez.

Jesús Pérez Marqués

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Dos días, tan solo dos días y cuando pasen queráis volver a repetir que me calle, que no diga nada, que es mejor así. Que pasa lo mismo, que no pasa nada. Que la vida sigue y solo serán más palabras.

Si lo tienes todo, y no tienes nada, competir con todos solo es una chanza donde los molinos ya no tienen agua. Como si pasara, como ya paso, repetir los pasos donde estuve yo. Las mismas respuestas. Los mismos Molinos, la misma certeza de no ver la piedra que te tiene atado, sin ver el camino que ya no es el mismo. Que todo ha cambiado y andar de rodillas siempre fue pecado.

Siempre son los mismos, desde los dos lados, hasta que no toca siguen golpeando y la vida sigue y el golpe que has dado se encuentra delante, en lo inesperado.

Me duele decirte que después de martes está el miércoles y los jueves y por más que el tiempo diga que no va a llover y por más que creas que no va a llover te has parado un segundo a pensar y si llueve, tanto llamarlo para ser más fuerte y si va el a verte porque se lo manda él reclamaras el Uno no el dos o el tres que ofendiste, el Uno, el de siempre, el de toda la vida, el que deja que juegues con la estupidez porque sabe que alguno lo tiene que hacer.

Porque sabe de reglas que no son las mismas, porque las cambia a veces para hacerte caer. (Ya que las sabes todas,) cuéntame alguna que yo no sé, a lo mejor como todo se lo digo a él le parece buena y seremos tres.

Pero seguro, seguro, que me mandas callar, ya lo sé, de lo que digo ahora y de lo que dije ayer Si enciendo una vela lo más seguro es que no te va a gustar lo que ves. Y vivir con eso y no caer es más duro si cabe que no ver.

Cuando se trata de hablar y no quiero, me mandas callar y no puedo, siempre voy al revés si contigo no va esto, porque lo tomas así, que no va contigo y quien lo tiene que escuchar y ver se dará cuenta tarde como casi siempre es, la tripa me duele, la rodilla, el pie.

Esta te la devuelvo, y lo veras y lo sabrás por qué ha venido,” el cómo y el cuándo y el motivo “ y eso que ya me he ido, y me marcho otra vez, que no quiero perder más tiempo en el espacio tiempo de la estupidez.

Que por andar andando donde anduve me marche y no me voy a quedar ahora, aunque quiera que lo sepas esta vez.

“Volverán las Oscuras golondrinas, a mi jardín dichosas a volar” (Platero y Yo) (El niño yuntero) (las nanas de la cebolla) Cuanto dolor convertido en amor, cuantos deseos y besos esperando el tiempo de la redención.

Dos días, si a dos días y sigo indeciso con la decisión si será el sí o sí será el no, mientras sigo con el propósito donde las respuestas las dejo en manos de quien siempre me guio.

Que, si te doy una pista, iras corriendo a coger un avión.

De lo que dije ayer sin decir nada  es la otra opción

 

Jesús Pérez Marqués